Regeneración N° 30. 15 marzo 1901

EL ASUNTO DE "EL HIJO DEL AHIZOTE"

Se ha efectuado la vista en este palpitante negocio, tres días de audiencia en que se hizo derroche de erudición. El Sr. Lic. Francisco A. Serralde, ventajosamente conocido por su energía y talento, destruyó con lógica inflexible y con argumentos jurídicos poderosos, ese fantasmón sofístico y antijurídico procreado por el Juez Emilio Pérez de León para no desmentir la influencia atávica y para congratularse con los poderosos, sin sospecharse que estos mismos reprocharían su conducta.

Fue llamado al orden el Sr. Lic. Serralde porque calificó de arbitrario al Juez, prohibiéndosele el que hiciera apreciaciones semejantes. El Sr. Serralde es un hombre de carácter y replicó que como defensor y como ciudadano, estaba en aptitud de calificar la conducta del Juez inferior y que la calificación de arbitrario era la más venial que hallaba a la mano.

El Sr. Remigio Mateos, hizo su defensa con talento y energía. No es abogado, pero tiene un criterio jurídico, ausente en muchos funcionarios judiciales. Campeó en la defensa un valor civil nada común. Solicitó de la sala, la consignación del Juez Pérez de León por ataques a la libertad de imprenta. Muy bien. Proceso por proceso con la diferencia de que el sufrido por Remigio, ha sido injusto y el que incoara a Pérez de León sería aplaudido en toda la República.

Estamos, pues en vísperas de conocer la resolución del tribunal. El público desea con ansia conocer el epílogo de esta combinación sucia en que figuraron solamente protegidos del ex gobernador Mercenario, de este hombre funesto que arrulla su ineptitud en una poltrona de la Cámara de Senadores.

No nos referimos a las argumentaciones de la defensa, con diferencia en ligeros detalles ha sido la que en varios números de REGENERACIÓN hemos expuesto. Únicamente para concluir, nos asociaremos a la petición de Remigio Mateos: exigimos de nuestras autoridades que se consigne al Juez Emilio Pérez de León a la autoridad competente, para que se averigüen los hechos denunciados en el número 742 de El Hijo del Ahuizote, en el artículo «El Hijo del Ahuizote»no dejará de publicarse (En serio.)» Si es cierto que el Juez Pérez de León se valió de medios reprobados para impedir que el simpático semanario dejase de publicarse, es forzoso que haya un escarmiento para evitar que autoridades desprovistas de criterio, de talento y de sentido común, hagan de las leyes una burla y de nuestras instituciones un escarnio. No debemos permitir que se juegue con nuestros derechos con burla y desprecio de nuestras garantías.

Srs. Magistrados, ¡urge un escarmiento!