Regeneración 31. 23 marzo 1900

LIBERALIDAD DE LAS DAMAS

No cabe la menor duda de que la mujer ha despertado del anonadamiento en que la tenían sumida las hipócritas doctrinas conservadoras. La mujer, que por tradición parecía condenada a ser la víctima inevitable de la hipocresía del fraile, que escogía la penumbra de los confesionarios para poner en juego su obra de corrupción y de retroceso, esgrimiendo como arma formidable las necias doctrinas de una perdición eterna, para perturbar las conciencias por medio de mentidas penas de ultratumba, esa mujer se ha sobrepuesto a las preocupaciones y se levanta hoy valerosamente, haciendo huir de su cerebro los sofismas jesuíticos, para dar cabida a las sanas enseñanzas de la ciencia.
            Las honorables damas de Pachuca están dando muestras de su ilustración, y muestras patentes, también, de sus ideales republicanos y progresistas.
            Las damas de Pachuca, deseosas de que la Biblioteca Pública de la Junta Patriótica Privada, cuente con el mayor número posible de obras para la instrucción del pueblo, ha donado una considerable cantidad de libros de verdadero mérito, revelando esos donativos, no sólo el desprendimiento y libertad de tan honorables damas, sino también su alto grado de cultura.
Subyuga tan simpática acción del elemento femenino, porque por ella se llega al convencimiento de que el hombre no trabajará más sólo en esta dura lucha contra los enemigos de la luz, sino que tendrá como decidido aliado al bello sexo. Con tan noble acción, los campeones de la democracia sienten redoblar sus fuerzas al ver que no están solos, sino que la mujer hace causa común con ellos y comulga con las mismas sanas ideas de libertad y de progreso.
            Con toda nuestra alma felicitamos a las patriotas damas de Pachuca por su enérgica resolución de hacer a un lado las preocupaciones fanáticas, para abrirse paso hacia el amplio campo de las ideas liberales, de las que estriba la redención del  pueblo. Al mismo tiempo hacemos votos fervientes porque no desmayen tan dignas damas en su empresa de procurar el civismo de las masas; que sigan adelante, como han comenzado, con la conciencia tranquila en virtud de prestar a la Patria tan valioso servicio, teniendo en cuenta que su acción tan noble les atrae los corazones de los verdaderos patriotas, porque si son simpáticas las voluntades enérgicas, si los actos heroicos cautivan, más cautivan y simpatizan más, cuando esas energías y esos heroísmos son desplegados por la mujer, ese ser que hace amable la vida porque es noble, es bello y es simpático.