Regeneración 32. 31 marzo 1900

HERMANDAD PERIODÍSTICA

El Periódico Oficial de Tamaulipas, después de referirse a los rudos ataques personales de que es víctima el Gobernador de dicho Estado por parte de un sucio papel que se publica en esta capital, ataques que tienen por careta el proyecto de monumento a Iturbide y por motivo real la supresión de las suscripciones, que entre algunos mercachifles de la prensa constituye la forma desvergonzada de vender conciencia y pluma, dice que somete esos datos a la apreciación de los hombres honrados y agrega: «No esperamos, sin embargo, que sean muchos los periódicos de la Capital que tomen nota de este caso tan significativo, porque desgraciadamente la experiencia demuestra que entre estos periódicos, con pocas y honrosas excepciones, parece que hay una especie de hermandad para disimularse recíprocamente ciertas faltas»

Como el Periódico Oficial no precisa esas excepciones, debiendo hacerlo, necesitamos contestar al colega.

Nos dolería, y mucho, como duele la ofensa y como hiere la injuria, que se nos supusiese hermanados con ese papel que combate con desahogos y ataca con denuestos. REGENERACIÓN  no injuria, ni difama, ni calumnia y aquel papel está amasado con todas las injurias, con todas las difamaciones, con todas las calumnias. Nunca hemos aprobado su conducta, ni la aprobaremos jamás. Menos aún puede existir hermandad con quienes somos antípodas.

Leímos con asco la condensación de injurias que en ese papel lanzó al Lic. Mainero; pero más nos asqueó ensuciar nuestras columnas con nombres propios, y por eso callamos. Ahora fue forzoso hablar, venciendo nuestra repugnancia.

Está pues, en un error el Periódico Oficial de Tamaulipas. Busque la hermandad entre las hojas congéneres, que alimentan sus apetitos cenagosos con la falta del miserable subsidio de unas cuantas suscripciones, que quizá pretenden reivindicar siguiendo las tortuosas veredas del chantage pero no confunda lastimosamente al resto de la prensa honorable de la Capital.

Por nuestra parte, hemos atacado y atacaremos siempre, quizá con cierta dureza, pero no con injurias, la idea del monumento a Iturbide porque creemos que es un acto de gubernamental desnudo de patriotismo.