Regeneración 32. 31 marzo 1900

OTRO GARITO CLANDESTINO

La policía acaba de aprehender a 17 jugadores en el cuarto número 7 de la casa número 1 de la calle de la Amargura. En pocos días han sido descubiertos dos garitos clandestinos.

Muy loable sería la acción policiaca, si ella no subrayara la tremenda desigualdad a que aludimos en el número anterior. Pagando o no contribución alguna, el juego es un delito previsto y penado en nuestro Código. Debe, pues, encarcelarse a todos los jugadores y a todos los tahúres; pero no debe existir la desigualdad de encarcelar a los que no pagan y dejar en la impunidad a los que, con dinero, burlan la acción de la ley.

Procédase honorablemente. Si el juego no es delito, refórmese el Código y reglaméntese esa prostitución, como se reglamentan todas las prostituciones. Mientras esto no se haga, cúmplase con la ley y no se le burle.