Regeneración 32. 31 marzo 1900

LO QUE PASA EN VILLALDAMA

Tenemos en cartera varias correspondencias que nos han llegado de Villaldama. N.L., en las que se hacen terribles cargos a las autoridades de ese lugar, despóticas, arbitrarias y negligentes a mayor abundamiento.

Se nos dice, que el Lic. Modesto Villareal, ex -Presidente  del Supremo Tribunal de Justicia de Nuevo León y actual Juez de Letras interino de la 6ª fracción judicial, sentenció en diciembre del año pasado a D. Emilio Treviño, vecino de Bustamante, a sufrir la pena de cinco años cuatro meses de prisión, según se nos informa, por el supuesto delito de haberse apropiado de unas reses ajenas para lucrar con ellas.

Lo escandaloso de este asunto está en que no hay prueba alguna contra Treviño y parece que la inquina que se observa contra él, proviene del sordo trabajo de algunos malquerientes, entre los que figura un tal Eduardo Zambrano, que se dice Doctor, y que están confabulados con el Juez Villarreal y el alcalde 1º Botello, para satisfacer innobles pasiones en la persona de Treviño.

El Juez Villarreal, imitando al ya célebre Juez Pérez de aquí, agravó la pena de cinco años cuatro meses de prisión con la prohibición de leer y escribir.1 Es más fácil de imitarse el mal que el bien.

El Sr. Treviño apeló de tan inicua sentencia, y el negoció pasó en grado de apelación a la 2ª Sala del Tribunal Superior de Nuevo León, para agravar más la situación del encausado, se ordenó que su correspondencia fuera revisada por el Alcalde Botello, antes de mandarla a su destino. Treviño escribía a sus defensores en Monterrey, pero a muchas de sus cartas, quizá las más interesantes para su defensa, no se les dio curso, en virtud de la censura que sobre ellas ejercía Botello.

Por lo que dejamos apuntado, se ve que no hay justicia en Nuevo León e impunemente puede encarcelarse a un hombre, atribuyéndole la comisión de delitos que ni siquiera ha imaginado cometer. Consta por un certificado del Alcalde 1º de Bustamante, que el autor del delito que se atribuye a Treviño, es un individuo bastante conocido en aquella población, y sin embargo, el Juez Villarreal no ha hecho aprecio del certificado.

Prometemos a  nuestros lectores seguir informándolos de lo que pasa en Villaldama, para que se convenzan que en la República, no se administra justicia y que las autoridades hacen lo que les place.

 

1  Vid., supra, arts. 41 y 63.