Regeneración 33. 7 abril 1901

EL AUTÓCRATA DE CANDELA

Ramón Barreda, el autócrata de Candela, Coah., aquel que ordenó a su mozo, improvisado de Comandante de Policía, que pusiera presos a los honrados ciudadanos que se propusieron instalar el Club Liberal “Ignacio Zaragoza,” continúa dando muestras de su odio por las ideas liberales.

Barreda, dio permiso para que la banda municipal amenizara los entreactos de una función dramática realizada por el Club Liberal “Ignacio Zaragoza” a beneficio de la instrucción pública, pero después, amedrentado sin duda por la excomunión que sobre él recaería, faltó a su palabra.

Una comisión integrada por honorables personas de Candela, se acercó a Barreda a pedirle con toda corrección, que cumpliera su ofrecimiento, pero en lugar de lo ofrecido, sufrieron una tempestad de soeces denuestos que sobre ellos desató el colérico Alcalde.

Tan pagado está ese Alcalde de su inmerecido cargo y tan ignorante y arbitrario es, que infringiendo el art. 9 de la Constitución, impidió que se reunieran varios ciudadanos honrados, poniendo por pretexto que no tenían permiso de la autoridad para reunirse, por lo que se ve que Barreda es tan voluntarioso como la Policía de Oaxaca de que ya hemos hablado en números anteriores.

Los agraviados harían bien en acusar a esa autoridad, por las vejaciones que comete valiéndose de su mediocre cargo.

De modo, que no sólo el Coronel Ahumada y el Gral. Reyes odian a los Clubs liberales, sino que descendiendo a las últimas capas de la masa burocrática que oprime a la Nación, se encuentran en ellas sedimentos malsanos que fermentan en las obscuridades de los villorrios, y esos sedimentos, esas heces de la autocracia, producen extraños delirios en los obtusos cerebros de humildes sultancillos, que se crecen en sus puestos merced a las absurdas complacencias que los magnates gustan de dispensar a sus esbirros, aun a los más obscuros e insignificantes.

Conviene que los ciudadanos de Candela se pongan de acuerdo en un candidato para Presidente Municipal y ejerciten su poder en las próximas elecciones municipales.

De ese modo se libertarán de tan insufrible déspota.