Regeneración 33. 7 abril 1901

IGLESIA SIN TORRE Y CURA DESAIRADO

Pretendiendo imitar el cura de Lampazos, N. L., porque su cerebro entenebrecido por el Ripalda y atrofiado por la aridez de los misales, es incapaz de fecundas iniciativas, pretendiendo imitar, decimos, los trabajos del “Club Liberal Lampacense” a fin de arbitrarse recursos para la construcción de unas torres en la fea iglesia de aquella ciudad, se entrevistó con algunas beatas y algunos cuantos mojigatos para organizar una kermesse.

Las señoras y señoritas, considerando que la fiesta a que invitaba el cura, tenía por pretexto el allegar fondos para una obra ridícula, en lugar de destinarlos a la beneficencia o para fundar alguna escuela, y sospechando además, que la fiesta no sería tal, sino una reunión fría y desabrida con aspecto más monacal que un claustro, decidieron no asistir a la fiesta.

Resultado: la fea iglesia quedará sin torres y el cura tendrá que emigrar de una ciudad en donde no tiene adeptos.

Pero como nota desconsoladora en esa población netamente liberal, puede citarse un convento disfrazado de escuela, en el que sin pudor se infringe la ley, se blasfema contra nuestros héroes, y se hace mofa en tan repugnante lugar, de nuestras legítimas glorias.

Ponemos en conocimiento de las autoridades la existencia de ese convento, aunque sepamos que no se impondrá castigo a los transgresores de la ley, para no contrariar la necia política que el Presidente observa para con la sucia facción conservadora que a todos domina, porque lo domina a él.