Regeneración 33. 7 abril 1901

PERIÓDICO OFICIAL DE COMBATE

La procacidad en la prensa, es un vicio que causa general desagrado, porque el periódico propiamente dicho no es lo más apropiado para estampar desahogos personales; para ello, está el libelo.
            El lenguaje del periodista podrá ser más o menos vehemente, más o menos duro o severo y dirá con mayor o menor franqueza el concepto que se ha formado de una administración, pero sin llegar nunca al denuesto, que no es otra cosa que la injuria gratuita, el deseo de atacar sin motivo alguno justificado y noble, como el bien general, sino el ataque y la injuria, la injuria sobre todo, por el solo placer que en ello experimentan los hombres depravados.
            Pero si el denuesto choca en el periodista vulgar, repugna cuando el periodista que redacta los periódicos oficiales de los gobiernos, se hecha en brazos de tan grave vicio.
            Por esa razón hemos visto con profundo disgusto, el tono profundamente agresivo que ha alcanzado en sus últimos números el Periódico Oficial de Tamaulipas, con motivo de las vehementes, duras, severas, pero justísimas protestas de la prensa y clubs liberales, contra el imprudente proyecto del Gobernador Mainero de erigir un monumento al traidor Agustín de Iturbide.
            El Periódico Oficial ha olvidado su papel, porque no se concreta a defender al antipatriótico proyecto, sino que, asumiendo el carácter que el periodismo de combate no se atreverá a asumir, ataca con furor, con pasión y con denuestos, como cualquier libelo, a  todos los que sabiendo que el verdadero patriotismo no puede, no debe transigir con la idea de enaltecer a los traidores, han hecho oír la protesta que su honradez les exige que formulen.
            La insignificancia es vanidosa; la rana ve con desprecio al buey y el salitre carcome el pedestal del coloso. El Periódico Oficial de Tamaulipas, insignificante, pequeño y anodino, se hincha hasta reventar y grita hasta enronquecerse, manifestando su desprecio a la prensa nacional, que patriota y honrada, ha protestado contra al antipatriótico proyecto ideado por el conservador gobernante.
            Creemos que para ciertos escritores sin carácter y sin convicciones, el dinero sea una razón poderosa para defender entuertos, pero nunca nos habíamos imaginado que las plumas mexicanas, por unos cuantos cuartos, llegaran al extremo de hacer burla del patriotismo y de enaltecer los actos que están en abierta pugna con el buen nombre de la Patria. En suma, creíamos que por paga, los escritores faltos de escrúpulo, vendían sus conciencias pero no su amor a la Patria.
            El Periódico Oficial de Tamaulipas, está fuera de su papel. Debe concentrarse a explicar el móvil de su gobierno para la erección del monumento, pero nunca debe atacar. El periódico oficial no debe ser periódico de combate. Su misión consiste más bien en conciliar los ánimos, que herirlos para exaltarlos más.
            Haría bien el Gobernador de Tamaulipas en cerrarle la boca a su periódico, porque en lugar de defenderlo, lo desprestigia más de lo que está por su imprudente y antipatriótico proyecto.