Regeneración 33. 7 abril 1901

EL ASUNTO DE  "EL HIJO DEL AHIUZOTE"

Escribimos estas líneas agobiados por una decepción dolorosa, más dolorosa aún por lo inesperada. Creímos, torpemente, con esa torpe manía de suponer que sobre las conveniencias políticas o personales había de surgir e imponerse alguna vez la bella tradición de nuestras liberales instituciones, que la 2ª Sala del Tribunal Superior del Distrito cerrase en este asunto los oídos a consideraciones extrañas a la ley; pero contra nuestras prevenciones, contra las prevenciones del público sensato, contra las prevenciones de la ley, los Magistrados del Tribunal Superior han amalgamado sus aptitudes ocn las aptitudes del Juez Pérez de León. Con muy insignificantes discrepancias, caminan paralelos en criterio de los Magistrados del Tribunal Superior y el Juez Correccional. De manera que, cuando se trata de juzgar periodistas independientes, se toman del brazo Magistrados que debían permanecer siempre serenos, con Jueces que aventuran con torpeza sus servicios políticos (adhesión incondicional y defensas rabiosas del poder.)

La parte resolutiva de la sentencia que acaba de dictar el Tribunal en este asunto, es la siguiente:
El Sr. Remigio Mateos, Director que fue del semanario, sufrirá 1 año 2 meses de prisión, contados desde el 27 de Agosto y con deducción del tiempo que disfrutaron de libertad bajo caución.

El joven Alfonso Cabrera, que solamente estaba encargado de la contabilidad del periódico, sufrirá 7 meses de arresto desde la misma fecha y con la misma deducción del anterior.

El Regente Román Delvaille, 4 meses de arresto, contados desde la fecha en que ingrese a la prisión y Luis Mata, encargado de la tipografía literaria en la cual se tiró uno de los números denunciados, 2 meses de arresto.

Las prensas y piedras litográficas pertenecientes a D. Daniel Cabrera, fueron decomisadas, y la prensa de D. Luis Mata le será devuelta.

La sentencia deberá publicarse en «El Mundo,» «Popular» y «Universal,» a costa de los reos, por tres veces, y en «El Hijo del Ahuizote» por una sola vez.

Nos proponemos estudiar seria y detenidamente ese fallo inicuo para que el público vaya conociendo a los funcionarios en quienes esta depositada la Justicia en el infeliz Distrito Federal.