Regeneración 33. 7 abril 1901

LOS DÉSPOTAS DE SINALOA

Innumerables son las quejas que tenemos de arbitrariedades cometidas por las autoridades de Sinaloa. Los habitantes del Estado no pueden soportar más las vejaciones de que son víctimas, vejaciones que quedan impunes, pues cuando un ciudadano acusa a los funcionarios despóticos, en lugar de justicia, reciben con sangrienta burla a sus derechos ultrajados, la absolución del empleado corrompido y las persecuciones, que en ejercicio de mezquinas venganzas, ponen en juego los mandatarios que gustan de ceñir sus actos al capricho y la ley de la voluntad.

En Badiraguato, pesan cuatro funestas personalidades, que como en castigo de tremendas culpas han sido impuestas sobre de este Distrito, y son el Prefecto Abitia, el Juez de 1ª Instancia Pedro Cañedo, el Recaudador de Rentas y el Agente de Minería.

Los cuatro personajes se han confabulado para esquilmar al desgraciado pueblo.

Abitia cobra multas indebidas, persigue a las personas que no comulgan con sus ideas, las destierra o las consigna al servicio de las armas.
El recaudador grava inmoderadamente las negociaciones de los comerciantes que no son afectos a él, llegando a cobrar cantidades enormes por la elaboración de artículos que en la plaza tienen vil precio.

El Juez Cañedo, pariente del Gobernador, ha hecho a un lado las leyes y no aplica más principios que los de su conveniencia. Las causas duermen en los estantes bajo una gruesa capa de polvo, los presos de la cárcel, muchos inocentes, se resignan a sufrir injustas prisiones que se prolongan indefinidamente, hasta que el Juez está de humos para despachar.

El agente de Minería es a la vez Agente del Timbre, regidor del ayuntamiento y Tesorero Municipal, descuida la Agencia de Minería, no desempeña la del Timbre, en el Ayuntamiento nada hace de provecho y la tesorería Municipal no tiene principio ni fin.

Ninguno de todos estos funcionarios sirve para desempeñar debidamente los puestos que se le han encomendado, pero si sirven para infringir la ley a la sombra del complaciente Gobernador de Sinaloa.