Regeneración 34. 15 abril 1901

UN COLEGA VIRIL

Como colega verdaderamente independiente y honrado, tenemos el gusto de citar a El Cuarto Poder, de la ciudad de Teziutlán, Pue.

Este colega ha comprendido la inmensa significación que para el país tiene el Manifiesto que a la Nación dirigió el Club Liberal «Ponciano Arriaga,» de San Luis Potosí, y sin reprochables cobardías, va a darlo a conocer íntegro a sus lectores.

Aplaudimos el valor civil del colega, esa virtud que es tan rara en estos tiempos de pusilanimidad, en que se tiembla, ya no con decir sino con sólo oír censuras dirigidas a los tiranos, que en virtud de femeniles temores, se soporta la bajeza antes que alcanzar la frente, se prefiere sentir en el cuello el peso de la bota del soldado antes que aventurar librarse de ese peso, por temor a ser estropeado por el acicate.

El ejemplo de valor civil dado por El Cuarto Poder, debe ser imitado. Hay que convencerse de que cuando hay razón para manifestar algo, se debe hacer, pues es vergonzoso que por cobardía y nada más, se ahoguen los sentimientos.

Continúe nuestro estimado colega por el camino elegido, sin titubear ni retroceder. El  triunfo sólo puede ser alcanzado por las voluntades enérgicas.

Si es perseguido por el cesarismo, debe comprender el colega, que por cada atropello que se cometa con él, conquista una victoria; porque se comprueba lo que quiere demostrar: que no hay libertad y que la Dictadura hace su voluntad y con su capricho trabaja su ruina.

Mientras más persiguen los déspotas más odiosos son.