Regeneración 34. 15 abril 1901

SE HUYE DE TECAMACHALCO

En carta que hemos recibido, se nos comunican innumerables vejaciones cometidas por el Jefe Político de Tecamachalco, Pue.

Se nos dice, que tanto se persiguió a D. Pedro Monter, que este señor se vio obligado a emigrar del pueblo.

A D. Andrés Núñez, otra de las víctimas de la tiranía del Jefe Político, no se le permite salir de su casa, y los negocios de este señor se resienten y su salud se quebranta sólo porque no gusta de aplaudir al Jefe.

Siguiendo la conducta oficial del Centro, el Jefe Político se ha declarado Dictador. Nadie obra sin su venia.
Como hacendista, extorsiona al pueblo; habiéndose agotado los ramos industriales y mercantiles, y siendo las multas tan frecuentes como exorbitantes, ha ideado una disposición para acabar de esquilmar al pueblo, y consiste, en cobrar a los propietarios tres centavos mensuales por cada canal que tengan sus casas.

Como progresista, ha dado en apodar mejoras a los perjuicios que origina a la población. La plaza del mercado se encontraba en un lugar céntrico y accesible; pero el
Jefe Político, para dar comodidad a los habitantes según él, trasladó el mercado a un barrio lejano de la población.

La gente huye de Tecamachalco a otros lugares en donde, fuera de la acción del Jefe Político y de la pesada atmósfera de la administración de Mucio Martínez, pueda entregarse al trabajo, libre de persecuciones injustas y de tantos atropellos como los hay a diario en el infortunado Estado de Puebla.

Lo hemos dicho, y no nos cansamos de repetirlo, Mucio Martínez debe renunciar para que con su caída arrastre a tanto cacique que su inexplicable complacencia ha elevado.