Regeneración 34. 15 abril 1901

EL COLMO DE LA CONCILIACIÓN

La ley es infringida por los Gobernadores de los Estados con un descaro que irrita.

Mucio Martínez como Gobernador  de Puebla, es uno de los que más empeño toman en la empresa de abofetear las instituciones liberales. En su Estado, ha
implantado como única ley, la del capricho.

El último Sábado de Gloria, Mucio Martínez  tuvo la ocurrencia de disponer, que la banda del 7º batallón cooperase a dar mayor solemnidad a la función religiosa que se celebraba en la catedral de Puebla, y ordenó que a la hora en que todas las campanas se echaran a vuelo para festejar la Gloria, la banda se situara frente al templo para tocar la diana militar, contribuyendo de este modo a dar mayor solemnidad a la ceremonia religiosa.

Así se efectuó, y Mucio Martínez mismo asistió a la función para estrechar más los lazos que en nuestra época de corrupción política, deben tener en asqueroso ayuntamiento en las autoridades del país con el criminal partido conservador.

Mucio Martínez, tiene escandalizada a la sociedad poblana con su conducta, que hace presumir, que en la primera oportunidad, hará que la soldadesca asista a los templos a oír música, para segur las huellas del dictador Santa Ana.