Regeneración, t. II, N° 35. 23 abril 1901

INSOLENCIA DE LOS CASIQUES

Parece que se ha desatado una razzia sobre los clubs liberales. Los grandes y los pequeños déspotas se han mancomunado para emprender una cruzada contra dichas asociaciones, y por todas partes no se oye hablar de otra cosa que de los atentados que lleva a cabo la tiranía, inventando delitos para perseguir a los ciudadanos, o practicando esas persecuciones sin pretexto alguno que pudieran darles algunos visos de legalidad.
            Después de lo ocurrido en Lampazos contra los miembros del “Club Liberal Lampacense,” viene a agregarse otro atentado que sirve para poner en relieve el odio que abriga el despotismo contra las manifestaciones democráticas.
            El Partido de Cerritos, S. L. P., siempre se ha distinguido por el patriotismo y altas virtudes cívicas de sus habitantes.
            Son tan dignos los ciudadanos de Cerritos y tienen en tal estima sus derechos, que en esta época de inmoralidad política en que los tiranos quisieran que los hombres fuesen maniquíes, ellos han defendido con vigor sus prerrogativas y en más de una ocasión han triunfado, porque los pueblos enérgicos triunfan sobre las pasiones de los autócratas.
            Para confirmar nuestra tesis, diremos que en las últimas elecciones para diputados a la Legislatura de San Luis Potosí, los ciudadanos del Partido de Cerritos ejercitaron sus derechos en los comicios, y tan eficaz fue su acción, que obligó al Gobierno del Estado a entrar en transacciones con ellos, renunció a su candidato y se nombró uno del agrado del pueblo.
            Estos ciudadanos, como se ve, son liberales, enérgicos y dignos, pero esas circunstancias no cuadran bien en nuestra sofocante Dictadura, y por lo mismo, aunque la Patria agradezca los heroicos esfuerzos de los pueblos para libertarla del yugo que la oprime, más agradece esos esfuerzos cuando ve que ya no todos sus hijos, sino unos cuantos son los que luchan por ella. Los tiranos, por el contrario, tratan de matar en los hombres hasta el último germen de civismo para llegar al logro monstruoso que se proponen: imperar sobre todas las conciencias y hacer burla de todas las dignidades.
            Sentado lo anterior, vamos a ver como los caciquillos y tiranuelos del Estado de San Luis Potosí, siguen las prácticas de la Dictadura.
            En San Nicolás Tolentino, del Partido de Cerritos, varios ciudadanos de buena voluntad tienen instalado el “Club Liberal Benemérito Juárez,” del que es digno Presidente el Sr. D. Nicolás Leal.
            Este Club ha venido trabajando con ardor para infiltrar el civismo aun a los más reacios, pero el Presidente Municipal, considerando que la doctrina democrática es un peligro para su continuidad en el mando del pueblo, se ha propuesto perseguir sin descanso a los miembros del “Club Liberal Benemérito Juárez.”
            El Alcalde mandó comparecer ante su presencia al Presidente del Club, Sr. Nicolás Leal, empleando para ello un uso desmedido de poder brutal. Ya en su presencia, el Alcalde manifestó lo que manifiestan todos los tiranos: que no eran de su agrado las reuniones que el club celebraba y estaba dispuesto a no tolerarlas por estar prohibidas por la ley.
            El Presidente del Club, protestó enérgicamente contra tan insolente disposición objetándola, con toda justicia, de ilegal atentatoria, pero el Alcalde, hombre necio y arbitrario como casi todos los que desempeñan ese puesto, no quiso escuchar las razones que se le expusieron y ordenó al Sr. Leal que callase y obedeciese, amenazándolo con imponerle una multa en caso de que el Club volviera a celebrar una sesión.
            Este es el colmo del despotismo. Sólo una refinada maldad pudo haber inspirado a ese Alcalde para prohibir que se reúnan los ciudadanos. La razón que dio es la razón de la tiranía: no son de su agrado las reuniones del Club. De modo que ahora se necesita la gracia de los magnos aun de los más obscuros e insignificantes como ese de San Nicolás Tolentino para ejercitar el derecho de reunión ampliamente amparado por el art. 9ª de nuestra Constitución Política. Pero tenga entendido la autoridad, que sobre su capricho está la ley y lo que está procurando es que se le acuse y se le castigue para escarmiento de caciques.
            Excitamos a los socios del Club Liberal “Benemérito Juárez,” para que pidan amparo contra los arbitrarios actos del Presidente Municipal, para que comprenda este individuo que no impunemente se ultrajan los derechos y que las autoridades deben respetar a los ciudadanos, para que a su vez sean respetadas.