Regeneración, N° 35. 23 abril 1901

OCURSO SIGNIFICATIVO

Si el Gral. Curiel, a más de las expresivas manifestaciones a silbidos y protestas del pueblo que pacíficamente gobierna, efectuadas no hace mucho tiempo en la Estación de Ferrocarril, cierra los oídos a otra manifestación de que enseguida nos ocupamos, creemos que no habrá frases para calificar su conducta.

Las importantes poblaciones de Autlán, C. Guzmán, Sayula y San Gabriel, del Estado de Jalisco, han dirigido ocursos calzados con cerca de cinco mil firmas, al Congreso local para pedirle que exija al Gobernador Curiel, la dimisión del puesto con que se ha distinguido por su carencia de aptitudes gubernativas.

La petición se funda en que, así como el Gobernador ha ocupado el puesto, según se dice, por voluntad popular, hoy, que no tiene ya a su favor ni la confianza ni la voluntad del pueblo, debe respetar ésta y debe dejar el puesto para que lo ocupe el más apto.

Pero estamos seguros de que Curiel no dimitirá. Cualquiera otra persona pondría su renuncia en el acto y no permitiría que se le tratase como a un criado a quien se despide por inepto. El símil es un tanto rudo, pero gráfico. Un mal gobernante es un sirviente que ya no merece nuestra confianza. Ojalá que todos los habitantes honrados de Jalisco, hicieran pesar su disgusto sobre su sirviente, en la forma indicada por las poblaciones referidas.