Regeneración, N° 35. 23 abril 1901

UNA APOLOGÍA INCONVENIENTE

Un periódico1 que gozaba (y que probablemente sigue gozando) de un insignificante subsidio del ex-Ministro Baranda, a trueque de incondicional adhesión, se regocija de que el Lic. Jacinto Pallares haya manifestado a sus alumnos que dicho ex-Ministro era el defensor de los más altos principios modernos, los que introdujo con tesón imperturbable y mano firme en la Escuela, y que la juventud debe al Sr. Baranda muchos esfuerzos en pro de la ilustración, desde la aceptación del principio de la escuela laica, obligatoria y gratuita, hasta la reforma de los programas escolares preparatorios, que tal vez en ningún país se ostenten semejantes, y que, con toda seguridad, México es el único país latinoamericano que los posee.

De todo punto inconveniente nos parece la apología hecha por el maestro Pallares. En la conciencia de todos está y los hechos lo demuestran rudamente, que el ex-Ministro Baranda poco o nada se ocupó de la instrucción pública, como no se ocupó del ramo de justicia. De ahí que se hayan falsificado Directores de Escuela, tan ineptos como Castañeda y Nájera y tan ultramontanos como Carmona y Valle2. Que se hayan improvisado profesores ineptos, como son la mayoría absoluta de los que sirven esos empleos. Que se haya entronizado un Director general de Instrucción Pública como Ruiz, que no tiene aptitudes, ni formas sociales, ni criterio educativo. Que los puestos del profesorado en Preparatoria, Jurisprudencia y Minería se adquieran por recomendaciones y no por oposición. Que a pesar de la instrucción laica, obligatoria y gratuita, los niños sigan pervirtiéndose en el arroyo y los que concurren a la Escuela salgan sin instrucción, porque es imposible estudiar textos cuya compra se hace para enriquecer a un librero. Que el programa escolar de la Preparatoria sea tan descabellado, razón por la que solamente dicha Escuela lo tiene y no lo prohíjen otras del mundo. Que haya complacencias con algunos profesores y a otros se les niegue en cambio lo más indispensable. Que la Escuela
Preparatoria esté gobernada por un grupo de individuos que se portan como capataces. Que los alumnos dejen la Escuela después de haber sufrido la relajación de la voluntad y la hipertrofia de los cerebros. Que, en fin, haya profesores, como el maestro Pallares, que se ocupen en hacer la apología de los vivos, lo que inculca en los cerebros jóvenes ideas serviles.

Esto es lo que se debe al ex–Ministro Baranda en su larga gestión improductiva.

1 Probable referencia a El Diario, ‘Periódico nacional indpendiente.’ México, D. F. (1896-1903?). Dir. Manuel de la Torre.

2  Manuel Carmona y Valle (1832-1902). Médico iniciador de la oftalmología moderna en México. En 1892, fue nombrado director de la Escuela de Medicina, conservando el cargo hasta su muerte. Senador, presidente del Ayuntamiento de México y de la junta de Beneficencia.