Regeneración, N° 35. 23 abril 1901

REPRESALIAS DE LA TIRANÍA

Continúan las persecuciones del actual gobierno conservador a los clubs liberales. A los ciudadanos se les encarcela como a los de Lampazos o se les prohíbe reunirse como a los de San Nicolás Tolentino.

También se emplea otro sistema, que consiste en separar de sus empleos a los miembros de los clubs que tienen alguna ocupación en las oficinas públicas.

El Gobernador de Nuevo León, hechura del Ministro Reyes, a cuya magnanimidad debe el puesto que ocupa, se muestra como su protector, colérico contra el actual movimiento liberal.

El Sr. Ezequiel Villarreal Argueta, desempeñaba el puesto de Secretario del Juzgado de Letras de Villaldama y a la vez, como buen ciudadano, tiene el cargo de Secretario del “Club Liberal Villaldamense.” Pero considerando el Gobernador del Estado que ambos cargos eran incompatibles, manifestó a alguien esa opinión que llegó hasta el Sr. Villarreal Argueta, a quien se le dijo que escogiera entre ambos cargos el que quisiera desempeñar.

Fiel a sus convicciones, el Sr. Villarreal Argueta no titubeó al declarar su preferencia al desempeño de la Secretaría del “Club Villaldamense” y se separó del empleo que tenía en el Juzgado de Letras.

El Sr. Villarreal es estudiante de último año de Derecho y su empleo le servía para continuar su carrera que quizá deje de concluir, porque así place a la opresión.
Para los déspotas, los empleos son gracias que conceden, y no pueden que los empleados sirven a la Nación o a los Estados, y no a los tiranos.