Regeneración, N° 36. 30 abril 1901

NOTAS TUXPEÑAS

Desde el 3 del corriente entregó el Lic. Iriarte y Drusina, bien conocido ya de nuestros lectores, el Juzgado de 1ª Instancia de Túxpam, Ver., al Juez de Paz, que es el substituto conforme a la ley. Ese Juez, como todos los de Paz del Estado, es lego y su cargo es concejil.

A pesar de que ya podría haberse hecho la elección de un Juez letrado, hasta ahora continúa funcionando el Juez lego, con perjuicio de los intereses de los litigantes y con perjuicio de los intereses sociales. El Juez lego consulta al Juez de 1ª Instancia de otro Cantón aun los proveídos de mero trámite, y esas consultas son desairadas, porque el Juez letrado dice que “tiene que ocuparse preferentemente de los negocios propios de su oficina.”

El Tribunal de Veracruz ha obrado con censurable apatía. Nada le importa la interrupción de los negocios. Poco le preocupa la desesperación de los litigantes. Bien pueden quedar paralizados los intereses sociales que se debaten en el Juzgado de Túxpam; el Tribunal se encoge de hombros con la indiferencia propia del que obtiene un empleo por gracia y no por sus méritos.

Se dice también que esa apatía del Tribunal tiende a favorecer ciertas intrigas de unos cuantos que, con perjuicio de la mayoría honrada de Túxpam, pretenden imponer al referido Tribunal una candidatura que repugna por su falta de probidad y talento.

Ha llegado a Túxpam un Visitador de Hacienda que pondrá en claro, lo que el rumor popular llama un notable desfalco en los fondos de la Tesorería Municipal. El público espera con impaciencia el descubrimiento de esos sensacionales abusos, que oportunamente conocerán nuestros lectores.