Regeneración, N° 36. 30 abril 1901

LA SEGURIDAD EN LA REPÚBLICA

 .”…..la ausencia de ataques al individuo y la propiedad, característicos de otros periodos de otros periodos de la vida nacional, nos colocan hoy a la altura de los pueblos más civilizados……..”
PORFIRIO DÍAZ
(Del último Informe Presidencial)

(CONTINÚA)
Por recargo de material, habíamos omitido esta sección en números anteriores. Esa omisión ha originado una multitud de notas que nos sería imposible publicar. Tomaremos las más salientes, que, unidas a las anteriores, será la implacable gota de agua que desmorone lenta, pero eficazmente, el bello edificio imaginario que el Presidente forjó en los conceptos que sirven de epígrafe a esta sección.

Hipódromo de Peralvillo ha sufrido ya varios ataques de los bandidos; pero estos no habían llevado su audacia al último grado. Hace pocas noches el velador se vio rodeado por individuos que llevaban el rostro cubierto; lo amordazaron, lo amarraron y lo introdujeron en un cuarto. Los bandidos robaron cuatro lunas, dos planchas de mármol y seis pesas de la báscula. No fueron aprehendidos los asaltantes.

Una joven Julia González, ocupó un carruaje para dirigirse a Peralvillo. En el trayecto se durmió, y el cochero, sin detenerse en el sitio designado, siguió su camino por la calzada de Guadalupe. Cuando la joven despertó, el coche se había detenido en un lugar solitario y el auriga pretendía despojarla de sus ropas. Dio voces la asaltada, huyendo el cochero con un portamonedas que contenía $205 en billetes de banco. El cochero fue aprehendido; pero el portamonedas desapareció.

En Tacubaya reina la inseguridad. De la casa que ocupa D. José María Lavista, situada en la esquina de las calles del Maguey y la Palma, se extrajeron los malhechores, después de fracturar las cerraduras de las puertas, los objetos de más valor que encontraron.
Los ladrones no han sido capturados.

Horadando una bóveda del templo de Santa Cruz Acatlán, los bandidos acabaron con algunos ornamentos y vasos sagrados. La reposición de esos objetos será a cargo de los fieles.

En el templo de San Juan de Dios, un individuo, rompiendo la cerradura de una alcancía, introdujo la mano para apoderarse de las limosnas. Como los pastores no confían mucho en sus ovejas, habían combinado una trampa que, al meter el brazo el ladrón, funcionó y aprisionó al pillo.

En el camino que de San Luis conduce a Xochimilco, D. F., fueron asaltados los comerciantes Simón Montiel y Evaristo García. Los ladrones despojaron de un bulto de zarapes, de algunas mantas y del dinero que llevaban. La inseguridad es completa en el Distrito de Xochimilco.

   En una calle de la Concepción, tres ladrones, escalaron paredes, robaron piezas de ropa, un par de aretes de oro, un reloj de níquel y algunos otros objetos, todos de la propiedad de la Sra. Florencia Zárate.

Forzando la reja de una ventana de la casa número 7 de la calle de Santa Ana varios bandidos robaron seis cajas de vino de la propiedad de D. Manuel Bustos. Los ladrones no fueron aprehendidos.

Gonzalo Jiménez estaba fracturando las cerraduras de un cuarto en la casa número 26 de la calle del Niño Perdido, cuando fue sorprendido por la policía y llevado a la cárcel.
(continuará)