Regeneración, N° 36. 30 abril 1901

MÁS MILITARES BIZARROS

Dice el periódico que varios oficiales de los batallones de artillería que están alojados en los cuarteles cercanos a la Plazuela de San Juan, concurren diariamente a un jacalón que está establecido en dicha plazuela. Que esos bizarros soldados, sigue diciendo el periódico, arman grandes escándalos, porque han dado en la manía de hacer descaradamente el amor a las tiples y coristas, y a no pocas mujerzuelas que asisten a los espectáculos para darles animación. Que los oficiales de referencia cometen esos desórdenes sin respetar siquiera a los subalternos que van allí con sus familias. Que según se dice, la tarde del último domingo, uno de los oficiales, afecto al vaseo, se encontraba totalmente ebrio, y que en prueba de báquica admiración, arrojó con desenfado su kepí al escenario, pretendiendo que una tiple se lo calase, a lo que se opuso ella con más pudor que el hijo de Marte.

Conviene que a los militares juerguistas se les mande a batir a los yaquis, a los mayas, o que se les ordene dar un paseo de distracción por el Estado de Guerrero.