Regeneración, N° 37. 7 mayo 1901

LA OPRESIÓN NO ES UN FACTOR DE ORDEN

La administración de Dehesa continúa desprestigiándose por sus mismos hechos.

El Jefe Político y el Juez de 1ª Instancia de Misantla, Ver., parece que se han puesto de acuerdo para vejar a los ciudadanos que no gustan de tratar con esas personalidades afectas al abuso y amigas de la arbitrariedad. Las quejas caen una a una en la oficina del Gobierno del Estado, y los malos funcionarios no son castigados por sus torcidas maquinaciones, porque el Gobierno se conforma con pedir informes a las autoridades voluntariosas, y es natural que los informes se rindan al antojo de los despóticos funcionarios. A partir de esos informes, no se practica ninguna averiguación, conformándose cándidamente el Gobierno con la exposición de sus subordinados.

Como decimos, el Jefe Político y el Juez de 1ª Instancia son los caciquillos de Misantla, y hacen cuanto les viene a mientes para salvar a sus adeptos

Hace varios años que el Sr. D. Fernando Prom, persona admirable y de indiscutible rectitud, se hizo cargo del Juzgado de Paz de la población. EL Sr. Prom siempre ha desoído las necias pretensiones de los caciquillos de Misantla, y ha aplicado la ley en todo caso.

Ahora, con motivo de haber ordenado la aprehensión del rural Ismael Rosete, que violó a la joven Leonor Zárate en el rancho “EL Catalán,” los dos caciques arbitrariamente ordenaron que se suspendiera dicha aprehensión, sólo por salvar a uno de sus adictos, y separaron al Sr. Prom del cargo que desempeñaba a conciencia.

Con tal procedimientos, ningún empleado inferior, de esos que abundan faltos de escrúpulos, cumplirá con su deber, porque si lo hace, pierde el empleo. Esto es extremadamente inmoral.

Como remate a la nota relativa a la moral administrativa de Misantla, diremos, que los miembros del Ayuntamiento, que son personas tan respetables como el Sr. Prom, cansados de soportar las ridículas exigencias del Jefe Político y del Juez de 1ª Instancia, han puesto, en masa, su renuncia, pues no quieren que sus nombres sean manchados, por el solo hecho de figurar en una de las administraciones locales del Estado de Veracruz más corrompidas y más inmorales.

El rural Ismael Rosete, hace burla del Sr. Prom, como para darle a entender que el crimen que cometió en la persona de la joven Leonor, ha sido uno de los mejores méritos para atraerse la gracia de los caciques de quien es esbirro, a despecho de la ley y con mengua de la justicia.

El pueblo de Misantla está irritadísimo con tanta maldad y se teme, que ya que Dehesa se muestra complaciente con sus inferiores y no reprime sus abusos, el pueblo mismo se haga justicia y castigue a su antojo a los tiranuelos de aquel desdichado Cantón.

Esto es lo que se teme en Misantla y así se lo comunicamos al Gobernador, para que en bien de la tranquilidad pública, separe de sus puestos a los pésimos funcionarios de esa porción del Estado, que son un peligro para la paz de que tanto alarde se hace,  sin fijarse que la opresión sobre los pueblos nunca puede ser un factor de orden.

Si la paz se quebranta en el Cantón de Misantla, Dehesa es el único que tiene la culpa de ello, en virtud de no haber atendido las quejas del pueblo.