Regeneración, N° 37. 7 mayo 1901

CONVOCATORIA

 A las damas y jóvenes liberales de ambos Laredos

Era justo y por eso ha sucedido así; la luz de la razón pugnando por descorrer el velo del nebuloso ayer, ha comenzado a alumbrar los antros donde el error se refugiaba, e hiriendo los párpados cerrados de los dormidos los ha despertado, les ha dado energía, fuerza y valor, para protestar enérgicamente contra los errores clericales y sus innumerables abusos pidiendo, una vez más, y buscando como todos los héroes mexicanos que han señalado con su sangre sus doctrinas, la manera de progresar en la vida.

La juventud es la edad más hermosa de la humanidad, es una actividad constante e inalcanzable, es la fuerza indomable, es el porvenir de la patria que hoy se levanta reclamando sus derechos y que debe unirse para defender, sostener y propagar sus principios liberales; y esta juventud entusiasta y patriota, esa juventud que siente hervir en sus venas las doctrinas del bendito Juárez y de otros tantos mexicanos liberales y librepensadores; esa juventud en cuyo cerebro anidan los ideales más santos de adelanto, de progreso y de perfección. ¿Por qué permanece insensible y sorda a la voz de la razón? ¿Por qué no se reúne formando Clubs para propagar y sostener los principios liberales que defiende? ¿Es miedo quizá? ¡Miedo! ¿Y de que? No es ventura justa, grandiosa y noble la causa que se defiende? ¿No queremos destrozar el fanatismo? ¿No queremos instruirnos y progresar en la vida? ¿No buscamos el modo de engrandecer a nuestra patria y de avivar y sostener al patriotismo innato en nuestra raza? ¡¡Miedo!! Para sostener la razón, no se tiene miedo; para decir la verdad no se ruborizan los labios, y para sostener la justicia, no se retrocede ante el sacrificio de la vida.

Ver formar a las damas, señoritas y jóvenes liberales sus respectivos Clubs, reunirse para conferenciar y buscar el bien, para instruirse y desarrollar sus facultades intelectuales y morales, es una obra magna, justa y sublime.

«La unión constituye la fuerza. »

Damas, señoritas y jóvenes entusiastas de ambos Laredos: yo os convoco en nombre de los sublimes mártires de nuestra patria, para que reunamos dos Clubs
Liberales en esta progresista ciudad, uno de jóvenes y otro de señoras y señoritas, para llevar por lema las sagradas instituciones de Juárez, para sostener sus ideas,
para combatir la bajeza y para formar en un todo la poderosa e invencible palanca del progreso.

Las personas que deseen mandar sus nombres para organizar el Club, pueden dirigirse a

SARA E. RAMIREZ,

Redacción de «La Crónica.» Laredo, Texas, a 30 de Abril de 1901.

Hoy engalanamos nuestras columnas con la anterior convocatoria, redactada por la bella e inteligente Profesora Srita. Sara E. Ramírez1.

La Srita. Ramírez, es ventajosamente conocida en la República por sus inspiradas composiciones poéticas y su indiscutible patriotismo. Es una de las Damas liberales que mayor empeño han tomado en la noble tarea de levantar el espíritu público, y una de las que con mayor ardor han levantado la bandera liberal, apartándola valerosamente de las plantas de los déspotas en donde el partido de las sombras la había arrojado para profanarla y pisotearla a su favor.

Cuando vemos que una mujer, virtuosa y abnegada, emplea sus simpáticas energías en el bien del pueblo; cuando vemos que la belleza y el delicado pudor femeninos, no desdeñan la lucha, si esta lucha esta encaminada a la regeneración política y social de nuestra querida Patria; cuando vemos que la mujer pone su prestigio al servicio de la causa de la libertad, no podemos dudar que tal causa es justa, no podemos dudar, tampoco, que tal causa es noble, digna, levantada y hermosa, y entonces los luchadores redoblan sus esfuerzos, cobran bríos los débiles y sólo los cobardes podrán seguir viviendo su vida de vergüenza y de ignominia.

Sírvase admitir la inteligente Srita. Sara Ramírez, aparte de nuestros respetos, nuestra admiración por la energía y noble patriotismo y su inmenso valor civil, que no tienen, avergüenza confesarlo, muchos hombres que prefieren vivir uncidos al carro de los Césares, que levantar la cabeza con energía, para hacer oír la protesta de los hombres libres que ven ultrajados sus derechos y abofeteada sus dignidad.

Sinceramente felicitamos a la Srita. Ramírez por su actitud, pues ella le acarreará la simpatía de las personas honorables y las bendiciones del pueblo esclavizado.

1 Sara Estela Ramírez (1881-1910). Poetisa y periodista coahuilense. Emigró de México en 1898, maestra en Laredo, Texas, escribió en La crónica y El demócrata fronterizo. En 1901, publicó La Corregidora, impreso tanto en México, D. F. como en San Antonio y Laredo y en 1910 La Aurora. Mantuvo correspondencia con los editores de Regeneración de 1901 a 1904.