Regeneración, N° 38. 16 mayo 1901

LA AUTOCRACIA ES FUNESTA

En el Estado de Tamaulipas se observa la misma práctica que en los demás Estados, para ejercer presión sobre el pueblo y hacer que los favoritos de los gobernantes sean los que funjan de autoridades.

El mal ejemplo dado por el Presidente para hacer que impere su voluntad, ha sido imitado por los Gobernadores  y seguido hasta por el más humilde e insignificante de los caciquillos de cualquier poblacho o caserío.

Nos escriben de C. Guerrero, Tam., que esa población tiene la desgracia de soportar  autoridades, que como el Presidente, no tienen más ley que su voluntad. Continúa   diciéndonos nuestro informante, que cansados de sufrir el despotismo de aquellos tiranuelos, los ciudadanos honrados se reunieron a mediados del año pasado para ver de mejorar la angustiosa situación en que se encontraban, logrando llegar al siguiente acuerdo: 1º Nombrar una comisión que se acercase al Gobernador Mainero, para ponerlo al tanto de los abusos que cometen sus protegidos; dicha comisión estuvo formada por los Sres: Servando Benavides, Filemón Flores y Secundino Valdéz; 2º Uniformar la opinión del pueblo para la elección de las autoridades que debían fungir de tales al presente año; y 3º Instalar un Club político liberal que se encargaría de la dirección de los trabajos electorales.

La comisión se acercó a conferenciar con el Gobernador, y éste no sólo aprobó las pretensiones del pueblo, sino que ofreció su ayuda. Pero la aprobación y los ofrecimientos fueron vanas palabras, pues cuando se efectuaron las elecciones, toleró el Gobernador que se pisotearan los derechos del pueblo, impidiendo que votasen los ciudadanos por cuantos medios es capaz de hacer la tiranía.

Protestaron los ciudadanos de C. Guerrero contra el atropello y ocurrieron a la torpe y servil Legislatura del Estado, pidiendo se declararan nulas las elecciones, pero ese cuerpo, obediente al mandato de su amo, con mengua de la justicia y del derecho, declaró válidas dichas elecciones. De modo que a despecho del pueblo, el día 1º de enero del corriente año se recibieron de sus inmerecidos puestos las autoridades nombradas por el Gobernador Mainero, y desde esta fecha, una no interrumpida serie de inicuas persecuciones contra los ciudadanos que se opusieron al encumbramiento de estos sultancillos. A unos se les encarcela injustamente y a los más se les multa de la misma manera. En cambio, a los partidarios de los sultancillos no se les molesta aun cuando cometan algún delito. Una persona del círculo independiente acusó de robar a uno de los partidarios de los caciques, a quien se le dio en premio de su hazaña el cargo de policía, y, naturalmente, ese individuo es una constante amenaza contra los hombres honrados.

Hace unos días unos cuantos individuos tuvieron un disgusto entre sí, porque unos pertenecían al elemento oficial y otros al independiente, a estos últimos se les arrestó y se les impuso una multa: a los primeros se les detuvo y se fingió imponerles multa.

Sin embargo, entre toda esta inmoralidad administrativa, hay excepciones honrosas, sólo que las personas que son honradas, tienen el gravísimo defecto de carecer de iniciativa  y de voluntad. Respecto de los empleados, hay unos que son acreedores a ocupar el puesto que tienen pero hay otros que son indignos para ello por sus pésimos antecedentes, ignorancia y malas costumbres, al grado que algunos de ellos merecen ser alojados en una Penitenciaria.

Uno de estos, es el Inspector de fierros, marcas y señales que los criadores usan para sus ganados. Este individuo cobra la inspección a su antojo, exigiendo de doce a veinticinco centavos por cabeza de ganado mayor del que se sacrifica diariamente para el abasto de la población y medio o un centavo por cabeza de ganado menor. También cobra lo que a bien tiene por ganado que sale de la jurisdicción, y a los compradores de pieles por las que exportan o remiten al interior del país. Este empleado obra de acuerdo con el municipio y muy especialmente con el Presidente Municipal, para esquilmar al pueblo, que sufre innumerables gabelas.

Ven los amigos del Gobernador que no nos hemos equivocado al decir que Tamaulipas esta torpemente administrado.

C. Guerrero nos a dado tema para este largo artículo, y no hemos referido todo lo que hay de malo en este punto. Pronto daremos noticias de otras Municipalidades en comprobación de nuestra tesis, de que la autocracia del Presidente Díaz es funesta para la República y nos conduce a la ruina.