Regeneración, N° 39. 23 mayo 1901

La Popularidad De Un Gobernante

La inmoral doctrina predicada día a día por los asalariados papeles El Popular y El Imparcial, está dando sus frutos de educación y servilismo.

            El descabellado proyecto del Gobernador Mainero que consiste en erigir un monumento al traidor y clerical Iturbide, ha dado motivo a los aduladores para continuar publicando necios votos de confianza.

            Algunas personas de Reynosa, Tam., han sido obligadas a publicar un ridículo voto de confianza, en el que se dice candorosamente que el pueblo ha puesto el porvenir de Tamaulipas en manos del Gobernador Mainero. Eso no es cierto, porque se necesita ser muy inocente para dejar de comprender que el Presidente Díaz es quien dio a Mainero la canongía del Gobierno de Tamaulipas. Que nos digan los firmantes del servil voto de confianza, si en Reynosa se efectuaron las elecciones de ley para nombrar a Mainero Gobernador del Estado. No nos contestarán, porque ni en Reynosa ni en ninguna otra Municipalidad de Tamaulipas se eligió al Lic. Mainero, como en ningún Estado de la Nación se ha elegido a los ineptos funcionarios que pesan sobre nuestra Patria. El Presidente Díaz, en uso de sus autocrática y dictatorial voluntad, es quien nombra a todos los funcionarios; así como también él mismo se elige y se reelige y esa es una de las razones por la que se le reprueba su falta de atención a nuestras instituciones liberales.

            Irrisorios, repugnantes más bien nos parecen esos votos de confianza dados a personalidades, como la del Gobernador Mainero, que no obran por sí solas, sino que dependen absolutamente, óiganlo bien los serviles, absolutamente de las decisiones de la Dictadura, y puede llegar el caso, que por más votos de confianza que den a los gobernadores o a cualquier otro empleado, sobre esos votos, sobre todas las lisonjas y a pesar de un sinnúmero de agasajos la Dictadura destituirá al Lic. Mainero de su empleo para dárselo a quien le venga en gana. Ya que quieren ser serviles y no les choca ese horrible vicio, los que dan votos de confianza deben de darlos al General Díaz, y para obrar con mayor seguridad, pueden consultar el caso con El Popular y El Imparcial, que son maestros en la escuela de la bajeza.

            El voto de confianza de que nos venimos ocupando está firmado por empleados y protegidos del Gobernador Mainero, así como por miembros del Ayuntamiento, como vamos a demostrarlo, para que se vea la imparcialidad de tales oficiosos.

            Ramón Garza Cantú, es Regidor. Leoncio Longoria, es Agente del Timbre, Tesorero Municipal, Recaudador de Instrucción Pública, Colector de Rentas del Estado, ahijado de casamiento de Mainero, y compadre de éste; además, es un insufrible cacique, que hace lo que le place seguro de su impunidad; es de Matamoros, tierra de Mainero. M. G. de la Villa, es Presidente del Ayuntamiento y hermano de Plutarco, socio de Mainero el del proceso. Hexiquio de la Garza, es Alcalde 1º y compadre del Tesorero General del Estado. Zeferino Saenz Pérez, es Comandante de policía y favorito del ex-Coronel Mainero. J. de la Garza, es Secretario del Ayuntamiento y nació en Matamoros, que como dijimos, es la tierra de Mainero. J. M. Domínguez, es Juez del Registro Civil y compadre del ex-Coronel Mainero. J. S. Longoria, es Tesorero de Instrucción Pública. Pablo Herrera, es Director de los Juzgados. Vicente Sánchez, es escribiente de una oficina pública. Bibiano Garza, es Síndico del Ayuntamiento y nació en Matamoros. Crescencio López Hernández, es agente de policía. Manuel M. Isais, es ahijado del ex-Coronel Mainero, quien lo colocó como empleado del Resguardo; es además  hijo del finado Administrador de Correos que figuró en el proceso Mainero. Adolfo Paredes, es Director de la Escuela e hijo de Matamoros. Gerardo Gutiérrez, es Sub-Presidente Municipal en la Congregación de Charco Escondido. Leonardo G. de la Cruz, es Secretario del anterior. Manuel Herrera, es hermano de Pablo y Maestro de Escuela en Charco Escondido. Benito Peña, es Ayudante de Escuela. Ignacio N. Cárdenas y José Méndez, son murguistas allegados de las autoridades. Primitivo Ballí, es el que hace el pan para las mismas autoridades. Máximo Domínguez, es Regidor.

            El voto de confianza está subscripto por las firmas de treinta y dos individuos, de esos treinta y dos deducimos los veinticinco anteriores y nos quedan once, que son tan insignificantes que ni los mencionamos.

            Estos son los votos de confianza de que tanto alarde hacen los que quieren salvar a Mainero del desprestigio que él mismo se labró. Se comprende que por su total falta de independencia los firmantes no obran con sinceridad. Y sin embargo, no faltará quien diga que la posición independiente de los aduladores, es la mejor prueba de la popularidad del Gobernado Mainero.

            Cuando para cubrir las apariencias de una falsa popularidad, se organizan las manifestaciones entre el elemento oficial, como pasa en México cuando se pretende hacer creer en la popularidad del Presidente, es ridículo que se quiera hacer creer en esa popularidad hueca y vana, porque el pueblo está cansando de toscas pantomimas.