Regeneración, N° 40. 31 mayo 1901

ACUSACIONES AL LIC. FRANCISCO A. TAPIA JUEZ 2o. DE 1a. INSTANCIA DE ÁLAMOS, SON.

Parece que el funesto Gobernador, del digno de mejor suerte Estado de Sonora, se empeña en mantener en el poder a sus favoritos a trueque del disgusto con que estos son vistos por las personas que tienen la desgracia de estar bajo su férula. Los honrados vecinos de Álamos suspiran sin cesar porque se destituya al Juez Tapia, por su ineptitud y carácter arbitrario; pero el Gobernador Izábal, no oye o no quiere oír las justas quejas de los alamenses contra el referido Juez. Tres son las acusaciones que se han presentado contra el referido funcionario de las cuales dos se han resuelto en multa, y la tercera, por ser la más grave y a la cual no podía dársele un sesgo de esta naturaleza se le ha dado el que se acostumbra en todos los casos, carpetazo.  Nos referimos a la acusación presentada contra el referido funcionario por la prisión arbitraria que hizo sufrir a la Señorita Paz Martínez. Tres años hace que duerme el sueño del justo en el Tribunal Superior de Sonora dicha acusación sin que a la fecha se resuelva, así como un auto apelado en la acusación criminal que por los delitos de difamación y calumnia se sigue contra el mismo Juez.

Sería muy bueno que el Gobernador Izábal comprendiese, si acaso no lo tiene comprendido ya, su notoria ineptitud para el cargo que desempeña contra la voluntad del pueblo que gobierna y que sólo la dictadura del Presidente Díaz ha hecho que ese inepto gobernante permanezca en el puesto contra la voluntad de los sonorenses, y dándonos un rasgo de cordura renuncie al cargo que le viene muy holgado y ceda su puesto a quien sin compromiso ninguno con estos tiranuelos de provincia, pueda aplicarles las penas a que por su arbitrariedad y despotismo se hacen acreedores.