Regeneración, N° 40. 31 mayo 1901

La Gran Manifestación En Monterrey

La prensa de alquiler, la que da tandas de adulación, según dirá el diputado Talavera, nos ha ensordecido en estos últimos días con el bombo hecho sobre una manifestación que el agradecido pueblo de Monterrey organizó en favor de los señores generales Porfirio Díaz y Bernardo Reyes; parece que el espectáculo estuvo conmovedor, que la mise en scéne nada dejó qué desear y que los hombres que algo esperan o que algo temen, echaron el resto a fin de que el empuje adulatorio excediese a los antes visto.

            Nada nos dicen sobre el costo de esa manifestación y nosotros que ignoramos el precio de los jornales en Nuevo León nada podemos afirmar a ese respecto, pero si se nos facilitasen por breves momentos las cuentas de la Tesorería de aquel, algo diríamos al oído a nuestros lectores; la reunión estuvo numerosa según se afirma por la vocinglería de los que siempre encuentran algo bueno para elogiar a reserva de tender en seguida la mano.

            Recurso muy gastado es el de esas manifestaciones, farolillos y marmotas inclusive y demuestra poca fecundidad y estrechez cerebral en los que no pudieron discurrir cosa mejor; nosotros sólo haremos dos observaciones: que si esa manifestación es de desagrado en contra de nuestro periódico, el servilismo no ha estado a la altura de los sentimientos generosos, pues nada de noble tiene organizar manifestaciones contra los que están encarcelados; y que si se pretende con esas manifestaciones de género chico, demostrar la justificación de los actos que hemos censurado, se recuerde que manifestaciones igualmente numerosas e igualmente espontáneas acogieron la llegada de Maximiliano y de Carlota, la presidencia de Santa Ana y los triunfos del inolvidable torero Ponciano Díaz1.

            Por lo demás y como observación curiosa hagamos notar que es la primera vez que en esas manifestaciones se asocia el nombre del Presidente con el de alguno de sus subalternos, pues hasta ahora los círculos de amigos sólo habían cortejado al Gral. Díaz ¿qué significa esto? ¿será nuestro Gobierno una sociedad colectiva según últimas escrituras que desconocemos?

            ¿Se habrá roto el viejo sistema de un solo hombre y una sola dirección en beneficio de la Paz y del Orden?

1 Ponciano Díaz (1858-1899). Matador de toros mexiquense. Recibió la alternativa en Madrid (1889). Cuando regresó a México, el grito de "¡Ora, Ponciano!" se convirtió en expresión de nacionalismo.