Regeneración, N° 41. 7 junio 1901

LA REVOLUCIÓN DE LAMPAZOS

De buena o de mala fe, cree la Dictadura, más bien dicho pretende hacer creer que el escándalo motivado en Lampazos por la servil soldadesca, fue obra de una conspiración política o cosa parecida.

Nuestros lectores saben perfectamente que los clericales aliados a la tiranía, tuvieron el mal gusto de calumniar a los honrados ciudadanos que forman el “Club Liberal Lampacense” y que por virtud de esa calumnia se encuentran sujetos a proceso el Sr. Ing. Naranjo [Hijo] y sus estimables compañeros, todos ellos distinguidos liberales fronterizos.

Los perseguidores, para explicar su incalificable conducta, andan propalando la especie de que los miembros del “Club Lampacense” estaban de acuerdo con los ciudadanos que tomaron las armas en el Estado de Guerrero para evitar la presión oficial en las elecciones.

Tan burda calumnia ha sido acogida favorablemente por los periódicos asalariados y parece que ha dado por resultado un sinnúmero de pesquisas atentatorias.

Al Sr. D. Filomeno Mata, se le molestó en sus papeles con cualquier pretexto, pero con el fin de encontrar documentos relativos a lo que los desvergonzados aduladores llaman la “Revolución de Lampazos.” La comisión, como era de esperarse, se encomendó al inepto Juez Wistano Velázquez, quien está a caza de oportunidades para distinguirse por su manía aduladora, ya que su insignificante ilustración y su dudosa inteligencia, lo ponen en el último lugar de los funcionarios mediocres.

Con lujo de precauciones, Wistano Velázquez se presentó en las oficinas de nuestro apreciable colega  el “Diario del Hogar” y dicho individuo indico al Sr. Mata que se le entregara la correspondencia de Lampazos, sin duda para formarse una idea de toda la magnitud de tan importante resolución iniciada con los atronadores estallidos y el formidable estruendo…………… de un Judas incendiado.

Por supuesto que Wistano no encontró los planes revolucionarios por más que hurgó por todos los rincones.

Es ridículo que se pretenda dar seriedad al trivial hecho de la quemazón de un pelele.

Importancia y mucha debe darse a las vejaciones de que son objeto los hombres honrados, suma importancia debe darse también al escándalo provocado por la soldadesca, para decir después que el escándalo fue provocado por ciudadanos de orden.

En vano se pretende paliar la rudeza del atentado llevado acabo en la en la persona de los patriotas lamapacenses, con procedimientos entresacados de la necia urdimbre de cualquier novela por entregas.