Regeneración, N° 42. 15 junio 1901

ASOCIACIÓN LIBERAL DE IGUALA

En la Ciudad de Iguala, a los quince días del mes de mayo de mil novecientos uno, reunidos los que suscribimos en la casa del Señor Miguel Montúfar con objeto de establecer un Club Liberal dependiente del Club "Ponciano Arriaga" de San Luis Potosí que secunde en un todo en esta región los trabajos que se tiene emprendidos para hacer reales nuestras instituciones republicanas y democráticas y efectivos nuestros derechos individuales en la vía pacífica y dentro de la ley; se procedió al nombramiento de la junta directiva y por aclamación quedó establecida de está forma: Presidente, Lic. Mariano Herrera; Vicepresidente, Ing. Miguel Montúfar; primer vocal, Don Genaro Olea; segundo vocal, Dr. Manuel N. Mora; tercer vocal, Lic. Eutimio Roldán; cuarto vocal, Don Domingo Riveroll; secretario, José Ma. Caneda; Tesorero, Emilio Corin. Enseguida se aprobaron las dos siguientes proposiciones que fueron discutidas convencionalmente.

Primera: se establece en esta Ciudad un Club liberal que se titula "ASOCIACIÓN LIBERAL DE IGUALA" con el fin de procurarse por todos los medios legales que se cumplan por quien corresponda los preceptos de la Constitución Federal de 5 de Febrero de 1857.

Segunda: Dése conocimiento de esta instalación a la CONVENCIÓN LIBERAL de San Luis Potosí y al ilustrado semanario "REGENERACIÓN.” – M. Herrera.- Miguel Montúfar.- G. Olea.- M.N. Mora.- Eutemio Roldán.- D. Riveroll.- J.Ma. Caneda.- E. Corin. Rubricados, José M. Caneda, Secretario.

Con gusto publicamos la anterior acta. Entusiastas por la causa liberal, felicitamos a los surianos por su amor a nuestras instituciones y por su valor civil para entrar a las luchas políticas.

El fin que se propone la institución es sugestivo: "Procurar por todos los medios legales que se cumplan por quien corresponda los preceptos de la Constitución Federal de 5 de Febrero de 1857."

La Asociación Liberal de Iguala se impone un trabajo heroico, un trabajo grandioso, porque si nuestros mandatarios fueran liberales, el trabajo de la nueva corporación dejaría de tener las proporciones que tendrá en vista de la tenaz oposición del Gobierno a todo lo que sea civismo. Al Gobierno del Gral. Díaz le disgusta la actual reacción liberal, porque ha sido un gobierno personalista en la que no ha habido más cabeza que la del Dictador, y como la democracia prohíbe la autocracia, natural es que ésta procure matar a aquella.

Sin embargo de ello y a pesar de todo, los buenos mexicanos debemos luchar por apartar de nosotros por cuantos medios legales estén a nuestro alcance, la perniciosa tutela que sobre nosotros ejerce la tiranía.

La labor es ruda, pero hay que convenir que el triunfo sólo puede ser aspirado por los abnegados, por los que desechamos pueriles temores, tienen la conciencia de sus derechos y la energía suficiente para defenderlos.

A luchar pues, que las buenas causas nunca mueren. Podrán abatirse momentáneamente, pero siempre hay en los cerebros de los buenos patriotas, siempre existe en las inteligencias sanas un pensamiento de libertad nacido de la dignidad humana ofendida y de las prerrogativas de hombres mancillados.

Felicitamos a los surianos por su honrada actitud, y nos halagamos en manifestarles que siempre estaremos al lado de los buenos liberales cualquiera que sea la parte que en la lucha nos toque.

¡Adelante!