Escorpión

El Hijo del Ahuizote, núm. 825, 24 de agosto de 1902, p. 1469

La tiranía en San Luis

Hay que consignar un atropello.

No bastó aquella odiosa vigilancia desplegada sobre los liberales, potosinos señores ingeniero Camilo Arriaga, profesor Librado Rivera, periodista Juan Sarabia, licenciado Antonio Díaz Soto y Gama, periodista José Millán, e impresor Rafael B. Vélez Arriaga, presos todos en San Luis Potosí porque así conviene a la debilidad del inepto gobierno potosino.

No nos extraña que en un país como el nuestro, donde no hay más ley que el capricho del mandón, se pase por sobre los códigos, se estropeen los derechos y se haga objeto de mofa el más rudimentario principio de justicia. No, eso no nos extraña; pero es preciso que el mal tenga su fin, no ya para el prestigio de la actual administración pública que parece que no lo desea, sino para el buen nombre de nuestra infortunada patria.

El 14 de este mes, de una manera violenta y con derroche de fuerza, fueron extraídos de la Penitenciaría de San Luis Potosí los presos políticos señores ingeniero Camilo Arriaga, profesor Librado Rivera y periodista Juan Sarabia, encarcelados con motivo del escándalo que ocasiono Heriberto Barrón la noche del 24 de enero de este año, y conducidos al cuartel de la Gendarmería Montada, rigurosamente incomunicados.

¿A qué conduce tanto rigor? ¿Por qué molestar, por qué vejar tan sin razón a ciudadanos dignos del respeto y la admiración de los hombres honrados? ¿Se quiere ejercitar en las personas de esos patriotas alguna tenebrosa venganza?…..

Esos ciudadanos están a disposición del juez de distrito Aguirre,1 y este funcionario, ha permitido que se conduzcan, sin orden suya, a los patriotas presos, de la Penitenciaría al cuartel…..

Y ya se sabe lo que pasa en los cuarteles….. La luctuosa noche del 24 al 25 de junio de 18792 nos trae forzosamente espantosos recuerdos….. Parece que de Veracruz la Heroica, pero también la Mártir, llegan hasta nuestros oídos los fatídicos rumores de alevosas descargas, de aquellas descargas que arrancaron la vida a los hijos predilectos de la Perla del Golfo, y también nos parece ver, como en una infernal fantasmagoría, caer lanzando gritos de protesta, y exhalar el último aliento a aquellos mártires que desde su tumba maldicen la sombría silueta de Terán3…..

Teniendo estos recuerdos ¿podemos estar tranquilos? ¿Podemos esperar que resulten ilesos nuestros correligionarios de San Luis?

En un cuartel no hay garantías. Allí donde la carne humana se hace un instrumento, una máquina para matar, no puede haber humanidad…..

Nuestro suelo está ahíto de sangre. Desde el Norte hasta el Sur se ha poblado de esqueletos…. ¡Basta ya de tanta sangre! La patria necesita hijos buenos que procuren su honra y su prestigio.

Ya la vieja generación de mandatarios necesita la substitución del elemento nuevo, del enérgico, del liberal. Ya las conciencias no apetecen el sombrío consejo del fraile corruptor, y los ánimos viriles reclaman libertad para hacer grande a esta nuestra patria azotada por todos los sables y ensombrecida por todas las sotanas.

¡Queremos ser libres!
– – – – NOTAS – – – –

1 Clímaco Aguirre, a cargo del juzgado 6º menor en 1900. Regeneración dio a conocer quejas en el funcionamiento del juzgado durante su gestión, sobre todo por acumulación de negocios sin fallo. Véase, Regeneración, 1900-1901, arts. núm, 18, 32, 38, 43, 47, 57 y 475.

2 Se refiere a la cruenta represión de lerdistas rebeldes en el puerto de Veracruz, por orden presidencial por medio del famoso telegrama al gobernador Luis Mier y Terán: «Mátalos en caliente».

3 Luis Mier y Terán (1835-1891). Militar guanajuatense que combatió a la intervención francesa y al imperio. Adicto a Porfirio Díaz, apoyó el Plan de Tuxtepec en calidad de comandante militar de Veracruz. Ocupó el gobierno de la entidad hasta 1880. Llevó a la bancarrota la hacienda estatal, sostuvo permanentes conflictos con el poder legislativo y reprimió ferozmente al lerdismo local.