Escorpión
El Hijo del Ahuizote, núm. 826, 31 de agosto de 1902, p. 1488

Dos hongos

A la sombra de un gobierno como el nuestro, que extirpa toda energía y atrofia las voluntades, tienen que brotar como hongos venenosos, papeles que hieran en su honra a las personalidades viriles que aunque caídas, son vistas con admiración y cariño por el pueblo, que sufre las consecuencias de una política personalista.
La resultante era forzosa. En los pantanos y pudrideros no pueden vivir los seres sanos. En esos fermentos sólo se incuban miasmas y pestilencias.

En San Luis Potosí, tan pronto como cayeron agobiados por la tiranía blasista los valientes liberales ingeniero Camilo Arriaga, profesor Librado Rivera, periodista Juan Sarabia, licenciado Antonio Díaz Soto y Gama, periodista José Millán e impresor Rafael B. Vélez Arriaga, comenzó a desatarse contra esos dignos ciudadanos una nave de amenazas y de injurias personales. ¡Como que los patriotas estaban maniatados detrás de las rejas y los injuriadores no podían recibir el castigo merecido!

Pero últimamente, y con motivo de la delación de un individuo que se fingió liberal, tal vez para apoderarse de los secretos del Partido, se ha desplegado un rigor inconmensurable contra todos los presos liberales de San Luis, excepto contra el delator, un tal Facha1, que de un modo insidioso pretendió hacer creer que los liberales Arriaga, Sarabia, Rivera y Soto y Gama redactaban el periódico independiente El Demófilo2, cuando bien sabido es que el redactor de tan valiente cólera es el señor don José Millán, hombre honrado dispuesto a asumir la responsabilidad de sus actos.
Y aquí viene lo de los hongos venenosos.

Una vez que El Demófilo se suspendió, para impedir que se cometieran más atropellos contra los señores Arriaga, Sarabia y Rivera, que fueron misteriosamente conducidos a un cuartel….. surgió exhalando el vaho de los reptiles un papel llamado El Zurriago,3 titulándose anti-Demófilista, o porque se había suspendido El Demófilo o porque, en efecto, como lo indica su lema, es enemigo del pueblo. Las dos cosas hay en el fondo.
No pudiendo vivir en los pantanos y pudrideros, los seres sanos se eliminan y surgen las pestilencias.

El Zurriago, nacido del pantano, como sapo, ahora que se suspendió El Demófilo, arremete contra los indefensos presos con rabia de víbora herida. Injuria, babosea a los caídos, sin tener siquiera el valor de poner los nombres de lo que cobardes se ocultan en una sentina, para arrojar lodo a paletadas sobre sus viriles enemigos.
Escontría, si en algo se aprecia, si tiene en alguna estima su nombre y su decoro, debe impedir la publicación del libelo El Zurriago porque de lo contrario llegará a suponerse con razón, que él, Escontría, es quien fomenta publicaciones que enlodan a quien defienden.

Los redactores de ese periódico son felones, porque felonía es injuriar al caído, felonía es escupir al que sin poder devolver la injuria, se encuentra inerme ante los epilépticos arrebatos de miserables enemigos.
¡Que den sus nombres los libelistas de El Zurriago!

Otro hongo. Este nos mueve a lástima. Es una hoja que tiene por título: "Carta Abierta al Señor Procurador de Justicia"4. Esa hoja que viene calzada con firmas supuestas es delatora de inconcebibles delitos, que afirma han sido cometidos por medio de nuestro periódico, y trata de hacer creer que tienen injerencia en esta publicación personas por completo ajenas a ella.
En esa hoja se injuria gravemente a distinguidas personalidades atacándolas rudamente y cruelmente en su honra. Falsamente aparece firmado en Puebla.
Las firmas son apócrifas, porque hemos sabido que la hoja no es más que el producto de insignificantes reservistas, a quienes ya quitaremos la máscara, pero que deseamos se presenten en estas oficinas, pues es triste que individuos que se dicen valerosos y enérgicos se oculten tras de nombres supuestos para vomitar injurias.

No es el género de lucha emprendida por esos reservistas. Si tienen resentimientos contra nuestra publicación porque ha tenido la entereza de exhibir a los falsos patriotas, no es con acusaciones necias de las que todos se ríen y a todos inspiran lástima, hasta al Procurador de Justicia, con lo que podrán vengarse.

Es preciso ser efectivamente valientes, señores reservistas.
Estamos a sus órdenes.

– – – – NOTAS – – – –

1 José María Facha (1880-1957). Abogado y periodista potosino. Dirigió La Pluma. "Publicación quincenal de temas literarios", (1899), colaboró en Renacimiento (1901), El Demófilo y La Revista Moderna. Formó parte de Comité Liberal de Estudiantes. Encarcelado en 1901. Miembro fundador del Club Liberal Ponciano Arriaga. Abogado defensor de Camilo Arriaga, Juan Sarabia y Librado Rivera en 1902, año en que fue encarcelado por segunda ocasión. Al ser liberado y tras detractarse, abandonó la actividad política.

2 El Demófilo. (Abril-agosto de 1902); San Luis Potosí, S. L. P. Dir. José Millán; ed. Rafael Vélez Arriaga. Colaboradores: Camilo Arriaga, Librado Rivera y Antonio Díaz Soto y Gama. Su imprenta fue confiscada el 30 de julio de 1902, por orden del gobernador.

3 El Zurriago. (Septiembre de 1902). Dir. Pedro Amézquita. En palabras del director, su misión era: "castigar a quienes lo merecían, diciendo verdades dolorosas, y en tono grosero como era necesario, pero nunca con palabras tan soeces como las que llenaban las columnas de El Demófilo", publicación a la que atacaba.

4 Refiérese a Gilberto Torres.