Escorpión
El Hijo del Ahuizote, núm. 838, 15 de febrero de 1903, p. 105

Nota negra

Urge ya que se inyecte virilidad a nuestro pueblo si se quiere salvarlo del afeminamiento.

Tanto se le ha vejado, se le ha ultrajado tanto, se le ha envilecido a tal grado, que hoy ve con indiferencia la condición de paria de la ley y de mendigo del derecho a que lo ha reducido la dictadura.

Y ese mal que aqueja a nuestro pueblo, aqueja de igual modo a nuestros funcionarios, aún a los de alta categoría.

El servilismo ofreció hace pocos días un banquete al general Francisco Z. Mena y a Ramón Corral. Y en ese banquete Pablo Macedo1 habló …. y dijo…. lo que la cobardía política lo obligó a declarar…. que el tal banquete no tenía carácter político.

Francisco Z. Mena también habló… y dijo, que Pablo Macedo tenía razón, agregando que sólo Porfirio Díaz tiene derecho de hacer política… y que Mena, Macedo, etc., etc., no son más que empleados y servidores ¿de la nación?, no, de Díaz…

Ese es el resultado de los sistemas opresores. La fuerza cuando se endereza contra la libertad, emascula al ciudadano…

Pueblo, contempla tu desventura. Si crees que es benéfica la centralización de los poderes, desengáñate. Ve cómo al amor al champagne y bajo la somnolienta influencia de una digestión feliz, se declara que no tienes derechos, que los derechos son de la dictadura.

– – – – – – NOTAS – – – – – –

1 Pablo Macedo (1881-1918). Abogado capitalino. Miembro del grupo de los “científicos.” Secretario del gobierno del Distrito Federal (1876-1880) Director de la Escuela Nacional de Jurisprudencia (1901-1904) y diputado federal (1880-1882, 1892-1894 y 1906-1911). Murió en el exilio