Escorpión

El Hijo del Ahuizote, núm. 839, 22 de febrero de 1903, p. 131

Notas negras1

Repugna que el pantano hable de la nitidez de linfa.

Nos repugnó que el organillo de Batalla, Toro y Dehesa estampase los principios liberales al lado de serviles homenajes al general Díaz y protestamos.2

Ahora protestamos también contra lo que afirma Las Noticias, papel que se publica en Saltillo. Esa hoja, al hablar de nuestro glorioso 5 de febrero, asienta sin rubor que el general Díaz es el continuador de la magna obra de Juárez.

No; el general Díaz no es el continuador de la magna obra de Juárez ni podrá serlo, porque entre la labor de Díaz media un abismo. Juárez luchó por hacer de cada hombre un ciudadano. Díaz lucha por hacer de cada hombre un eunuco. Juárez luchó por hacer de nuestra patria una república; Díaz lucha por hacer nuestra patria una monarquía. Juárez luchó por el imperio de los principios democráticos; Díaz lucha por la destrucción de esos mismos principios. Juárez nos dio derechos; Díaz nos ha despojado de ellos. Juárez fue amigo del pueblo; Díaz es amigo de la aristocracia, del bonete y del sable. Juárez fue liberal; Díaz es conservador……….

Que el servilismo ensucie sus labios balbuciendo absurdos himnos en honor de la autocracia; pero que no hable del republicanismo, que no hable del liberalismo, que no hable de Juárez. ……. Repugna que el pantano hable de la nitidez de la linfa. ……….

Regeneración habló de cierta hierba maldita3, que, como los hongos, crece robusta y lozana en la sombra, en los pudrideros.

Hay organismos que, como el de los cerdos, se estremecen de voluptuosidad ante lo hediondo.

En Nuevo León, a la sombra de una administración que asfixia y a cuya influencia desfallece todo lo sano, se yergue el cinismo para trabajar en favor de la reelección de Bernardo Reyes.

Afortunadamente, el pueblo de Nuevo León se muestra dispuesto a hacerse respetar, y si persevera, triunfará su candidato, licenciado Francisco E. Reyes.

De modo que, si el cinismo se yergue para trabajar en favor de la reelección de Bernardo Reyes, el pueblo está erguido ya y se dispone a someter la audacia de los lacayos de ex-Ministro.

La juventud, que debiera representar el vigor, la energía, el entusiasmo; la juventud, que en todos los países es justamente considerada como esperanza de la patria, porque ella está destinada a remplazar las energías debilitadas por la edad; esa juventud, entre nosotros, como dijo el poeta, «ya no tiene vigor, ya está perdida».4

La sociedad «Ignacio Ramírez»5 preparó un festival para la noche del 18 del corriente, con el fin de celebrar su sesión solemne de apertura.

Alguno de los socios, buen patriota y buen liberal, propuso que se invitase oficialmente al Club Liberal «Ponciano Arriaga» y a El Hijo del Ahuizote para que concurrieran a la sesión de apertura. Y el auditorio se estremeció de pavor.

Los juveniles rostros, que pocos momentos antes se mostraban encendidos a efectos del entusiasmo que comunica el arte a las naturalezas exquisitas, tornáronse pálidos y se helaron los labios.

¡Patria! ¡Tienes juventud!; pero como dijo el poeta, «ya no tiene vigor, ya está perdida».

La sombra de nuestro inolvidable Nigromante debe haberse estremecido de indignación, al ver cómo un grupo de jóvenes que ha tomado su nombre para darlo a su sociedad, se sintieron débiles y se helaron de pavor ante la idea de invitar a un Club Liberal compuesto de liberales y de patriotas, y a un periódico que ha sabido ser honrado, que ha sabido ser viril ahora que todo se afemina, se corrompe todo, hasta la juventud que debiera representar el vigor, la energía, el entusiasmo.

La sociedad «Ignacio Ramírez» debe bajar el nombre del patricio ¿Por qué no adopta el de Bernardo Reyes?

¡Patria! tienes juventud; pero como dijo el poeta, «ya no tiene vigor, ya está perdida».

– – – – – – NOTAS – – – – – –

1.La tercera parte de este artículo, junto con el intitulado “La Sociedad Ignacio Ramírez”, firmado por Santiago de la Hoz (no. 840, 1 de marzo de 1903, p. 136) y, sobre todo, la nota de los editores que lo acompaña, han dado origen a que se afirme que el seudónimo de Escorpión era compartido en El Hijo del Ahuizote por RFM con Santiago de la Hoz, mismo que utilizaba el alias de El Hombre Gris. Vid. María del Cármen Ruiz Castañeda, et al. Diccionario de seudónimos, anagramas, iniciales y otros alias, usados por escritores mexicanos y extranjeros que han publicado en México, México, UNAM, 2000, entrada ‘Santiago de la Hoz’, p. 398. Lejos de descubrir el seudónimo, la ambigüedad con que está escrita la nota de los editores, lo sostiene.

2. Véase, supra.,  art. 24, “Notas negras”

3. Véase, art. “La hierba maldita”. Vol. 3

4. “Ves esa juventud? Aún de la vida/Se encuentra en el umbral, y sin embargo, /Ya no tiene vigor, ya está perdida…”

5. Refiérese a la Sociedad Científica “Ignacio Ramírez,” presidida por Alfonso Cravioto.