Anakreón
El Colmillo Público,núm. 64, 27 de noviembre de 1904, pág. 762.

Las violencias de Pimentel

Deberían estar convencidos los que oprimen al pueblo, de que son ineficaces los raptos de violencia cuando hay conciencias honradas que pueden erguirse y caracteres robustos que pueden manifestarse a pesar de la violencia sufrida y del ultraje recibido.

Emilio Pimentel quedó conforme cuando sus empleados, miembros de la "Asociación Juárez" de Oaxaca, lograron superar en votos para que la idea de lanzar una candidatura municipal fuera revocada. Ignoraba Pimentel que los vencidos eran hombres dignos, que si bien salían derrotados en el seno de la "Asociación", no por eso habían de amoldar su criterio al molde servil del que se gastan los funcionarios del Gobierno de Oaxaca.

El elemento independiente de la "Asociación", vencido en el seno de esta sociedad, ha decidido instalar una asociación liberal que haga honor al nombre del Reformador, llevando sus miembros a la práctica los principios que éste supo defender en la heroica época en que nadie se imaginaba que el solio que Juárez supo honrar, sería algún día ocupado por un "científico", por un clerical, por el Gobernador Emilio Pimentel.

Pimentel ha salido chasqueado. Creyó que con la presión que ejerció sobre los miembros de la "Asociación" que viven del presupuesto, la idea de lanzar una candidatura quedaba conjurada.

Próximamente se instalará el club independiente y lanzará su candidatura que se propone sostener a pesar de la oposición de Pimentel.

El Sr. Lic. Heliodoro Díaz Quintas, se ha hecho acreedor al aplauso de sus conciudadanos, así como todas personas que en la "Asociación Juárez" sostuvieron la idea de lanzar la candidatura municipal.

También se ha hecho acreedor a un sincero aplauso por su honrada actitud en este caso, el Sr. Gildardo Gómez, a quien hizo comparecer Emilio Pimentel para imponerle sus órdenes que virilmente supo rechazar el Sr. Gómez.

Nuestros deseos son que triunfen en Oaxaca nuestros correligionarios. Es preciso demostrar a los opresores del pueblo, que todavía hay hombres dispuestos a hacer que se cumpla con la ley.

Emilio Pimentel ha estado al nivel de Bernardo Reyes y siguiendo la perniciosa escuela política del general Díaz, ha querido violentar a los hombres honrados. ¡Pero los oaxaqueños son viriles!