Anakreón
El Colmillo Público,núm. 121, 31 de diciembre de 1905, p. 833, 834

La onda negra.

Ni nuestro gobierno, ni el clero católico ocultan ya su unión. Hace seis años, el presuntuoso obispo Montes de Oca declaró en París que a pesar de las leyes de Reforma el clero fundaba conventos; hoy, el obispo Tritschler,1 de Yucatán, declara con una franqueza que puede confundirse con el cinismo, la ayuda de que Porfirio Díaz presta a los frailes.

He aquí lo que traducimos del periódico The Saint Louis Republic, que se publica en Saint Louis Mo., y correspondiente a su edición del 20 del pasado noviembre.

El Reverendo señor Tristchler, obispo de Yucatán con residencia en Mérida, México, llegó a Saint Louis ayer acompañado del Padre Baldomero y Antonio Regil, también de Mérida.

Los viajeros regresan a su país después de un viaje a Roma por dos meses, donde el obispo Tristchler visitó al Papa Pío X2 en el Vaticano, llevando una importante misión especial que afecta al bienestar de todo el catolicismo en México. Los viajeros se han hospedado en el Hotel Jefferson y saldrán para la ciudad de México esta noche.

El español y el latín son los idiomas que pueden hablar los viajeros, siendo el último el usado por todos los miembros de la clerecía católica cuando van a Roma. El obispo Tritschler dio a The Republic una entrevista por medio de un intérprete latinista.

Él dice que se está operando en su país un importante movimiento QUE TIENE EL APOYO DEL PRESIDENTE DÍAZ Y DEL SR. CASASÚS3 el nuevo embajador mexicano en Washington, a quien recientemente le dio un banquete el Club Latino Americano.

Los mexicanos católicos de toda la república y los miembros de la clerecía católica en particular, están deseosos de conseguir el nombramiento de otro delegado apostólico para aquel país.

Sigue hablando el periódico de la cordial bienvenida que Pío X dio a Tritschler; de la salud del embaucador del Vaticano, y termina la información diciendo que el obispo lleva una cruz de oro en el pecho que representa varios centenares de pesos. No sabe ese periódico que mientras Tritschler puede satisfacer su vanidad llevando centenares de pesos en una joya, muchas familias se pudren en la miseria.

Los liberales no debemos perder tiempo. La insolencia del clero católico no esconde ya sus planes, y cuenta, como públicamente lo dijo el obispo Tritschler, con EL APOYO DEL PRESIDENTE DÍAZ Y DEL EMBAJADOR CASASÚS, y si la dictadura y el clero se dan la mano para oprimirnos, debemos fortalecernos por medio de la unión a fin de evitar la influencia del clero en los destinos de la patria.

Sería no sólo necio sino criminal permanecer inactivos cuando los enemigos del pueblo se proponen extremar su contubernio. La patria ha sufrido mucho bajo la tiranía teocrática; y la degeneración del carácter, la miseria intelectual y material en que se encuentra el pueblo, el despotismo llevado hasta la crueldad, la explotación ruin al trabajador, la disolución de los hogares, todo eso se debe al maridaje del sable y del bonete.

El clero multiplica sus conventos y sus escuelas; el gobierno por su parte, pone al frente de los planteles de educación a nulidades supinas o a recalcitrantes clericales. Todo eso lo contemplamos y comprendemos los resultados que a la sociedad producirá el clericalismo; pero no hacemos un poderoso esfuerzo por poner un dique a la invasión de sombra que día por día hace más negro el porvenir de la raza mexicana.

Generaciones mezquinas educadas en la hipocresía y el servilismo, sucederán a la actual para vergüenza de nuestra historia, si con nuestra pasividad fomentamos la fuerza de los enemigos de la humanidad ¿cuál será el porvenir de nuestros hijos? Envenenados desde sus tiernos años con las doctrinas de abyección del clero; repletos sus cerebros de imbéciles oraciones a los santos y de viles respetos a la fuerza; acostumbradas sus espaldas al arqueamiento servil y sus labios a la sonrisa venal; dispuestos siempre, por el temor a un Dios absurdo de represalia y de hiel, a someterse al clero, al rico y a la autoridad, por más que el primero sea embaucador, tartufo y traidor, el segundo avaro y la tercera arbitraria y brutal; débiles, cobardes, sin un rasgo de carácter, serán los eternos parias y los animales domésticos puestos al servicio de los audaces y de los truhanes.

Es negro el porvenir. Aprovechándose de nuestra indiferencia, las aves siniestras del militarismo y del clero han cerrado el horizonte y mancillado el cielo de la patria, silenciosamente, cautelosamente, para que no despertemos de nuestro sueño vergonzoso. Y el despertar será terrible. Cuando abramos los ojos será porque un buitre de pesadilla nos habrá desgarrado las entrañas con toda la viveza de los que espían el sueño del enemigo para apuñalarlo.

Reaccionemos. Permanecer indiferentes ante el peligro, es consentir la infamia. Menos malo sería para nuestra dignidad que ignorásemos lo que significa la preponderancia clerical en los destinos de la nación; pero cuando sabemos por nuestra historia y cuando palpamos en el presente los resultados fatales de la teocracia, es gran crimen y alta traición permanecer con los brazos cruzados, impasibles y fríos como divinidad azteca, ante el avance seguro del enemigo.

Unámonos todos los que amamos la libertad. Formemos por medio de nuestra unión y de nuestra fraternidad un dique de esfuerzos solidarios que detenga la marcha de la onda negra que amenaza tragarnos.

En Saint Louis, Mo., se ha constituido la Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano. A ella deben unirse todos los liberales para formar el Partido poderoso que defenderá nuestras libertades. Nuestros enemigos se unen para oprimir; unámonos los liberales para que se efectúe la redención que soñamos.

Somos muchos los liberales; pero nos falta unión. Si queremos triunfar sobre el mal: ¡unámonos!

– – – – NOTAS – – – –

1 Martín Tritschler y Córdova (1868-1942). Arzobispo de Yucatán. Doctor en filosofía, teología y derecho por la Universidad Gregoriana. Arzobispo a partir de 1906, aunque gobernó la diócesis desde 1900 hasta su muerte. Protector de la “buenas prensa” y promotor de las obras católicas sociales.

2 Pío X. Papa de 1903 a 1914, de nombre José Sarto. Cardenal desde 1893. Sucesor de León XIII.

3 Joaquín D. Casasús (1858-1916). Abogado y empresario tabasqueño. Secretario del gobiernode Tabasco y embajador en Estados Unidos (1905-1907). Pieza clave del aparato financiero porfiriano. escribió, entre otras, Historia de la deuda contraída en Londres, Las instituciones de crédito en México, Los problemas monetarios y la Conferencia de Bruselas y La reforma monetaria en México.