Anakreón
El Colmillo Público,núm. 130, 4 de marzo de 1906, p. 129

Una candidatura seria

Al lado de un grupo de ciudadanos que desean que el estado de Oaxaca se vea libre de la tutela del centro, aprovechando para ello la oportunidad del cercano periodo de elecciones, hay otro grupo formado por personas que no ven en un cambio de gobernantes otra cosa que la posibilidad de obtener las ventajas personales que les escatimó el tirano caído.

Bajo la administración de Emilio Pimentel han medrado muchos pillos, pero los recursos de un Estado, por grandes que puedan ser no alcanzan para que todos los lacayos puedan satisfacer sus apetitos. Entonces, los lacayos que no pudieron tener a su alcance el apetecido bocado, piensan que un cambio de gobernantes puede favorecerlos, y procuran que un nuevo tirano suceda al que les negó la pitanza. Naturalmente, esos individuos no procuran buscar en el gobernante que desean, las cualidades que se necesitan: energía, independencia, virilidad. Saben que esas cualidades, no agradan a Porfirio Díaz, y, por lo tanto, es problemático el triunfo de un candidato adornado con tales prendas morales.

Buscan, pues, esos "desinteresados" luchadores, un hombre que sea del agrado de la dictadura, para asegurar ellos sus estómagos.

Por eso hemos visto, que hay oaxaqueños que piensan postular a Félix Díaz, el sobrino de don Porfirio, o que, al menos, se conforman con Benito Juárez hijo, Eutimio Cervantes, Fidencio Hernández u hombres que, como los señalados, son de las confianzas del despotismo por haber comprobado cien veces su obediencia incondicional; y por lo mismo, pueden contar con el apoyo del centro.

Pero los oaxaqueños verdaderamente honrados que buscan con lealtad el medio de libertar al estado de la tutela porfirista, convencidos de que el origen de todos los males que afligen a la patria está en el poder omnímodo de que hace uso don Porfirio, no encuentran la salvación en el encubrimiento de otro sirviente del clero, sino en la elección de un hombre que garantice su independencia respecto del centro.

Los oaxaqueños honrados se han fijado en el doctor Aurelio Valdivieso1 para que sea el candidato del pueblo. El doctor Valdivieso ha probado más de una vez su energía y estar dotado de un espíritu independiente y liberal, enemigo de transacciones vergonzosas.
Algunos periódicos de esta capital, entre ellos El Paladín2 y El Pueblo3, sorprendidos por un corresponsal servil, han dicho que no es seria la candidatura del doctor Valdivieso.

Dicha candidatura es completamente popular. Fueron estudiantes y obreros los que la anunciaron en unas hojas sueltas, y por esa razón, la candidatura es seria, porque los gremios más independientes, como los de los estudiantes y los obreros, que no necesitan adular ni enlodar su dignidad para vivir, son los que la propagan.

La candidatura del doctor Valdivieso no es simpática a Porfirio Díaz, y esa es la mejor garantía de su seriedad. Si Valdivieso fuera simpático a la dictadura, no lo postularían los hombres honrados.

Hay que hablar con toda franqueza. Los que desean que a Pimentel lo suceda Félix Díaz u otro sirviente de la dictadura, son histriones que buscan el medro personal. El pueblo no debe seguir otra candidatura que la del doctor Aurelio Valdivieso.

La Asociación "Juárez" de Oaxaca, va a proponer una candidatura. Hay en la Asociación algunos individuos partidarios de Félix Díaz, Benito Juárez hijo, Eutimio Cervantes y demás servidores incondicionales del centro; pero esperamos que el elemento sano, sacará triunfante la candidatura del doctor Aurelio Valdivieso. Más si por desgracia predomina el elemento servil, los hombres honrados, los ciudadanos de buena voluntad, deben separarse y luchar por el candidato popular.

No hay que desmayar, oaxaqueños. Al dinero y a la influencia de los serviles debemos oponer los hijos del pueblo nuestra voluntad inquebrantable y nuestra abnegación para la lucha.

– – – – NOTAS – – – –

1 Aurelio Valdivieso Silva. (1855-1925). Médico y profesor oaxaqueño. Director de Instrucción pública del Estado. Diputado local, federal y senador de la República. Dirigió en varias ocasiones el Instituto de Ciencias y Artes de Oaxaca. Contendió por la gubernatura del Estado frente a Miguel Bolaños Cacho. Autor de diversos trabajos científicos.

2 El Paladín. “Periódico de combate, consagrado a la defensa de la raza latina y de los intereses del comercio, la industria y la agricultura”, (1901 a 1913). México, D. F., dir. Ramón Álvarez Soto; antes El Español.

3 El Pueblo. Existen dos referencias contradictorias sobre periódicos de la ciudad de México que llevan ese título. Una de esas publicaciones al parecer auspiciada por Bernardo Reyes, se ocupó en 1905 de desacreditar a los oposicionistas de Coahuila que trataban de evitar le reelección de Miguel Cárdenas, protegido de Reyes.  La segunda sufrió persecuciones en febrero de 1906, e incluso su director fue puesto en prisión; los redactores de Regeneración, se solidarizaron con su caso.