Bonafoux y los lacayos de la dictadura

La prensa “seria” (¡fuchi!) de México, los periódicos pestilentes con El Imparcial[1] y El Diario[2] a la cabeza, han emprendido algo que ellos llaman campaña periodística y que no es otra cosa que una competencia de servilismo en que tratan de ganar la mejor propina los de­gradados lacayos de pluma; han emprendido, decimos, lo que ellos llaman una campaña contra el reputado escritor Luis Bonafoux,[3] que a guisa de prólogo de trabajos más fecundos y trascendentes, publicó en El Heraldo de Madrid[4] —el diario español de mayor circulación— un vigoroso artículo en que delinea magistralmente la situación de nuestro país y exhibe a Porfirio Díaz con la túnica afrentosa del liberticida.

Bonafoux se inspira en el mismo criterio que nosotros y robustece sus argumentos con datos que le proporcionó la Junta de St. Louis, Mo. Leyendo lo que escribió Bonafoux, se adivina desde luego la fuente en que recogió informaciones, y seguros estamos de que, a este respecto, ni se equivocan ni abrigan la menor duda los periodistas venales que se han irritado contra las opiniones vertidas por el erudito y brillante colaborador del El Heraldo de Madrid.

Esos periodistas entienden bien la relación que hay entre Bonafoux y la Junta y, sin embargo, fingen ignorancia de tal hecho que salta a la vista y se obstinan en mezclar en estos asuntos de alta honradez a un miserable como Estrada Cabrera; se obstinan en propalar la especie de que Bonafoux obra a instigación del opresor de Guatemala; Bonafoux, que para Estrada Cabrera no ha de sentir otra cosa que infinito desprecio.

La prensa oficiosa ha procedido en este asunto con la perfidia que le es habitual. Constándole perfectamente como le consta, que los miembros de la Junta de Saint Louis, Mo., han asumido el encargo de desprestigiar a Porfirio Díaz en el extranjero y que en esa labor necesaria y justa trabajan abierta y empeñosamente, ¿a qué viene que esa prensa venal atribuya a Estada Cabrera lo que es obra de gente honrada?

En el número 1o. de revolución, bajo el título “Excelente propaganda”, publicamos un entrefilet del que reproducimos el siguiente párrafo:

Un grupo secreto de libertarios en el que figuran reputados escritores norteamericanos, franceses, españoles e italianos, se ha constituido en Estados Unidos para fungir de Comité central en la cruzada de extensísima propaganda que ya se ha iniciado para denunciar ante el mundo entero, el despotismo de Porfirio Díaz y demostrar que la causa de los revolucionarios es justa y acreedora de la simpatía universal.

A dicho entrefilet hizo referencia en sus columnas El Demócrata Fronterizo[5] de Laredo, Texas, y lo reprodujo El Mensajero[6] de Del Río, Texas. No es de creerse que haya pasado desapercibido para los periódicos subvencionados.

El referido Comité central está integrado por amigos de la Junta de St. Louis, Mo., a cuya iniciativa se organizó. Ha laborado con gran celo y abnegación y algunos de sus trabajos periodísticos los hemos reproducido en revolución. El distinguido escritor Bonafoux fue invi­tado por el mismo Comité a coadyuvar con su talento, a la emancipación del pueblo mexicano y aceptó de buen grado, como hombre de ideales y nobles aspiraciones.

Con Bonafoux colaborarán altos intelectuales de Francia, España e Inglaterra; vigorosos intelectuales que agitarán la prensa de los citados países y asombrarán al mundo con los relatos de los crímenes horrorosos perpetrados por el troglodita Porfirio Díaz.

Ya se verán, pues, los lacayos desvergonzados de El Diario y El Imparcial en el trance de volver a fingir que se indignan —¡las meretrices de la pluma se indignan!— porque se flagela al amo que los ceba; pero no vuelvan a atribuir al execrado tirano Estrada Cabrera lo que es fruto de conciencias inmaculadas; no vuelvan a incidir en confusiones de ésas, si no quieren que les digamos que más valiera que hubieran nacido de burra para que no deshonraran a la especie humana.

Revolución, núm. 10, 3 de agosto de 1907



[1] El Imparcial, México, D.F. (1896-1916). Directores: Rafael Reyes Spíndola, Carlos Díaz Dufoo, Manuel Flores, Fausto Moguel y Salvador Díaz Mirón.

[2] El Diario (1906-1914), periódico fundado por Juan Sánchez Azcona que transitó de la oposición al regimen de Díaz al huertismo bajo la dirección de Manuel Flores.

[3] Luis Bonafoux (1855-1918) periodista español, publicó crónicas en El Liberal y El Heraldo de Madrid; fundó los semanarios El Paréntesis y El español y, en París, La Campaña; entrevistó a Enrique Malatesta en 1906. Escribió para El Heraldo de Madrid dos artículos: “París al día” y “México peor que Rusia”, que provocaron un desmentido del ministro plenipotenciario de México ante la corte del rey de España, Eduardo Béistegui.

[4] El Heraldo de Madrid. Diario español de filiación liberal fundado en 1890. Crítico de la dictadura de Primo de Rivera, apoyó a la república española. Al final de la guerra civil, el 27 de marzo de 1939, sus instalaciones fueron tomadas por la falange franquista, su maquinaría incautada; el periódico dejó de circular.

[5] El Demócrata Fronterizo, Laredo, Tex. (1891-1920) Director: Justo Cárdenas. En sus páginas escribió Sara Estela Ramírez, maestra y poeta muy cercana al Partido Liberal Mexicano, quien también colaboraba con La Crónica, de la misma población

[6] El Mensajero, Del Río, Tex. (1904?-1907?). Director: Crescencio Villarreal Márquez.