El niño mexicano

El jurado del mexicanito León Cárdenas ha sido aplazado para tener lugar el 30 de este mes en Austin, Texas.

El niño nos escribe desde la cárcel de Waco, Tex., donde se encuentra actualmente y nos envía para su publicación un Voto de Gracias para todos los que han salido en su defensa, con motivo del grosero ultraje de que fue objeto por parte de jueces que, por miedo a las turbas de bandidos americanos y por el odio que sienten contra los individuos de raza mexicana, lo sentenciaron a muerte, de cuya pena ha podido salvarse hasta hoy, gracias a la pronta ayuda moral que se le ha prestado y al contingente pecuniario que su padre ha recibido para los primeros gastos de la importante defensa.

La prensa en español, tanto en México como de este país ha dedicado considerable atención al asunto del mexicanito. Multitud de agrupaciones de todo genero, han interpuesto su influencia para que la brutal sentencia no se cumpliera. Personas aisladas, sin distinción de credos religiosos e ideas políticas, han ayudado eficazmente. A todos da las gracias el niño León y espera que no se le abandonará, que no se le dejará solo a merced de sus enfurecidos enemigos. Refiriéndose a la ayuda del proletariado y de las mujeres, dice: “Mis hermanos los proletarios, siempre generosos, no han faltado a sus deberes de solidaridad humana. Siempre alertas y oportunos, nos han participado del producto de sus vigilias, no se han mostrado indiferentes ni por un momento, sino por  el contrario, han partido con nosotros el pan de sus hijos. Digna de elogio es la actitud que en el caso presente ha asumido el sexo femenino: con la filantropía y valor que le es característico, ha cooperado por cuantos medios han estado a su alcance en esta obra de humanidad y de justicia.”

No hay que dejar de ayudar al Niño Mártir. No olvidar que envíos de cartas y dinero para su defensa, deben ser hechos a León Cárdenas Martínez, Box 1124, El Paso, Tex. No olvidar que la defensa cuesta mil quinientos pesos y es preciso que esa suma esté cuanto antes en poder del padre del niño.

A ayudar. ¡Fuera egoísmos! Recordad esto: hoy por tí; mañana por mí.

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 60, octubre 21, 1911.