Notas al vuelo

He aquí el personal del Gabinete del Chato: Manuel Calero, Ministro de Relaciones Exteriores; Abraham González, Ministro de Gobernación; Manuel Vázquez Tagle, Ministro de Justicia; Miguel Díaz Lombardo, Ministro de Instrucción Pública y Bellas Artes; Manuel Bonilla, Ministro de Comunicaciones; ERNESTO MADERO, Ministro de Hacienda, José González Salas, Ministro de Guerra y Marina, Rafael Hernández, Ministro de Fomento.

Como se ve los dineritos estarán en familia, pues el Ministro de Hacienda es el excelentísimo señor bandido don Ernesto Madero, hermano del Chato.

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Ya que por su insignificancia no pudieron alcanzar una triste cartera en el Gabinete del Chato, los pobres despechados Villarreal, Sarabia y Arriaga, la piden ahora de consejeros en el Ayuntamiento de la Ciudad de México.

Ni eso van a alcanzar, pobres granujas. Lo mejor que deberían hacer esos fracasados cazadores de empleos, es pedir un puestecillo de tecolote aunque sea, porque si no se apresuran, hay muchos “Ratones Mojados”, “Caras de Hidalgo”, “Caras de Panza al Revés” y otros tantos Delegados del 41 Villarreal, que están que no las pelan por ser, peor es nada, simples soplones. Al “Cara de Hidalgo” le da el Cónsul Elías[1] diez pesos a la semana para que la haga de esbirro.

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Y a propósito de esbirros, el Judas Juan Sarabia tenía en el bolsillo la orden para que se nos arrestase, y esos “buenos” servicios al Chato bien merecen que sean recompensados siquiera con una plaza de polizonte. Pido que se la den.

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Madero fue silbado en Chihuahua; pero el eunuco Pascual Orozco dice que no fue así. Dice, también, ese pobre diablo, que Madero va a ser un buen gobernante, y que, cualquiera que se levantase contra él sería un malvado.

Lo mismo decían los lacayos de Díaz.

A propósito de Orozco, muchos de sus soldados me han dicho que ese sinvergüenza no oyó nunca la pólvora. ¡Digno jefe del “Ejército Libertador” en el que abundan los “Villarreales”!

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¡Una muestra de socialista político! Alberto Fuentes D., socialista mientras trabajaba por su candidatura para Gobernador del Estado de Aguascalientes, gritaba: “¡abajo los bombines y las levitas! ¡Viva el guarache y el sombrero de petate!” y se desataba en pestes contra la explotación burguesa.

Ahora que ha triunfado, en un Manifiesto se expresa de la siguiente manera: “no soy enemigo del Capital, por considerar a éste el eje necesario para el éxito de las empresas que han de beneficiar al pueblo en general, pues el divorcio entre el Capital y el Trabajo, sería un desquiciamiento, no sólo económico, sino social.”

No hay que confiar en promesas. ¡A la expropiación todos!

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El periódico maderista Diario del Hogar, dice que su independencia es nada menos que absoluta.

¡Esa independencia está comprobada por los avisos judiciales que publica el papeluchillo del esbirro Juan Sarabia! Más vergüenza compadres, más vergüenza, aunque sea una “miaja” de ella.

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Un asqueroso papelucho político que se publica en Chicago, anuncia la aparición de un periódico que será redactado por el pederasta Antonio I. Villarreal y otros degenerados, y que llevará por título La Lucha de Clases. Dicen esos desahuciados de la honra: “La lucha por medio de las armas ha terminado”.

¿Y los de la Bandera Roja? ¿Y Zapata? ¿Y Vázquez Gómez? ¿Y Reyes? ¿Y tantos otros?

Ante la formidable agitación del Partido Liberal Mexicano contra el Capital y la Autoridad, Madero esta pagando a bribones desertores de las filas del proletariado, para que desvíen a los trabajadores del camino de la expropiación que tan valientemente comienzan a andar.

Compañeros: a devolver a esos canallas su papasalillo.

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Al pasar el Chato por Gómez Palacio, Durango, dijo: “Mi obra es grande y no podría realizarse en un solo día”.

Por eso los pobres, los que tienen hambre, como no pueden aguantarse hasta que el Chatito concluya su “grande obra”, prefieren anticiparse y tomar lo que necesitan.

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Dicen los burgueses del Estado de Morelos: “Si los vecinos de los pueblos creen de buena o de mala fe, que tienen derechos sobre nuestras propiedades, no es rebelándose contra el gobierno federal, ni incendiando y saqueando, como deben deducirlo, sino recurriendo a las autoridades judiciales”… para que en los estantes de los juzgados duerman sueño eterno las tales reclamaciones. Ya no estamos es esos tiempos, señores barrigudos.

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Los aspirantes a sanguijuelas del trabajador, o sean los alumnos de la Escuela de Jurisprudencia de Guadalajara, están indignadísmos contra las expropiaciones de la tierra que menudean por todo el país.

Unas cuantas nalgadas a esos mocosos, y en paz.

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Los pobres diablos de Regeneración Burguesa, al verse al fin despreciados por Madero, en el colmo de su despecho y de su impotente rabia, escupidos por todos los hombres honrados, quieren echarse en brazos del clero, según declaración del pobre loco Antonio Díaz Soto y Gama.

¿Hasta qué abismo irán a parar estos desgraciados?

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Villarreal escribe en el amarillo Diario del Hogar: “Está enamorado del crimen el Diputado Lozano”.[2]

Y yo digo; ¡y tú, sinvergüenza, cachetón, cara de vaqueta, estás enamorado de aquél famoso barbero!

Dice también el “Coronel de los 41”, que Lozano “es la negación más grande de la moral más rudimentaria.”

¿Y no te mordiste la lengua, mentecato?

Por lo demás, no niego que Lozano es un perfecto marrano.

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 63, noviembre 11, 1911.



[1] Refiérese a Arturo M. Elías (1872-1934). Diplomático sonorense. Inició su carrera en el servicio exterior en 1903. Se desempeñó como cónsul de México en San Antonio, El Paso, Tucson, Phoenix y Los Ángeles, cargo desde el que colaboró activamente en la persecución de militantes del PLM. Emparentado con Plutarco Elías Calles, fue cónsul general de México en Nueva York en la década de1920.

[2] Refiérese a José Ma. Lozano (1878-1933). Abogado y político jalisciense. Diputado en la XXVI Legislatura, en la que se destacó en su oposición a Madero. Ferviente detractor del zapatismo. Se incorporó al gabinete de Victoriano Huerta como Secretario de Instrucción Pública.