Notas de solidaridad

La activa campaña que en pro de la Revolución Económica en México venían haciendo nuestros queridos colegas Tierra y Libertad y Solidaridad Obrera, de Barcelona, España, ha sido truncada brutalmente por los frailes que gobiernan a aquél desdichado país. En virtud de la  brutal conducta del gobierno español, casi no nos llega prensa libre de aquél país, prensa que con tanto entusiasmo y abnegación estuvo propagando la causa del trabajador mexicano y recogiendo fondos para el fomento de nuestra causa.

El único periódico de España que tenemos a la vista, es La Justicia Social, de Reus, cuyo último número al ocuparse en la Revolución Mexicana dice en parte: “…sepan aquellos dignos compañeros que seguimos con gran interés todos los incidentes de su emancipador movimiento; que protestamos con toda energía del atropello cometido contra el Comité del Partido Liberal (Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano) por el Gobierno republicano de los Estados Unidos; que sentimos viva simpatía por su órgano en la prensa Regeneración  —que leemos semanalmente con fruición— y que anhelamos de un modo vehemente corone sus nobles esfuerzos la victoria más espléndida. ¡Adelante, camaradas! ¡Qué pronto  la Bandera Roja ondee triunfante, en la propia  capital de la República!”

Nuestro querido colega ¡Tierra! de la Habana ha tenido que luchar terriblemente contra la tiranía del presidentillo de aquél país. Sin embargo, semana por semana habla de la Revolución Social en México.

Le Libertaire, de París, hace en su último número un interesante resumen de la situación mexicana, llama traidores a los degenerados Villarreal y Sarabia y habla con entusiasmo de los esfuerzos de los libertarios por la emancipación económica del proletariado mexicano.

L’Era Nuova, de Patterson, reproduce nuestro Manifiesto de 23 de septiembre[1] pasado, hace un extenso resumen de los últimos acontecimientos revolucionarios en México. Este colega, abnegado siempre, recto todo el tiempo, publica igualmente, llamamientos elocuentes en pro de los que en México se baten por Tierra y Libertad.

No hay espacio, y lo decimos con tristeza, para decir en esta sección cuanto en todo el mundo se dice y se hace en pro del movimiento por Tierra y Libertad de los proletarios mexicanos. Los diversos grupos anárquicos de Nueva York, de Brooklyn, de Spring Valley, de Paterson, de Chicago, de San Francisco, de Philadelphia y de otros muchos lugares de los Estados Unidos, así como los de España, Italia, Portugal, etc., etc., de Europa, y los de Argentina, Uruguay, Brasil, Perú, Cuba, etc., etc., en la América Latina, trabajan sin descanso por popularizar el movimiento mexicano y hacer que los hombres y las mujeres inteligentes y amantes de la libertad contribuyan de todos modos para el fomento de ese movimiento.

Si el trabajo de los grupos de todo el mundo es interesante, no lo es menos la acción individual de buenos camaradas.

Entre los periódicos que hemos tenido a la vista en estos últimos  días vemos que ocupan en la Revolución Social en México, los siguientes:

Freedom, de Londres, Inglaterra; L’Avvenire, de New Kensington, Pa.; A Aurora, de Porto, Portugal; La Voz del Pueblo,  de Tarrasa, España; Il Libertario, de la Spezia, Italia; El Tirapié, de Montevideo, Uruguay; La Acción Obrera, de Buenos Aires, Argentina; ¡Tierra! de La Habana, Cuba; O Sindicalista, de Lisboa, Portugal; La Picota, de Sabadell, España; La Confederación, Buenos Aires Argentina; L’Alleanza Libertaria, de Roma, Italia: Proleta’r, de Bohemia, Austria; Labour Leader, de Londres; Der Anarchist, de Leipzig, Alemania; Vida Nuova, de New York;[2] Wohlstand Fur Alle,  de Viena, Austria: La Comune , de Philadelphia, Pa.; La Protesta, de Buenos Aires Argentina; La Voz del Obrero, de la Coruña España; La Protesta, de Lima, Perú; Mother Earth, de New York; A Lanterna, de San Paulo, Brasil; Las Dominicales, Madrid, España; Pacific Ocean, de Los Ángeles, California; A Guerra Social, de Río Janeiro, Brasil; El Trabajo, de Buenos Aires Argentina; L’Avvenire Anarchico, de Pisa, Italia; The Daily Herald, de Adelaida, Australia; El Obrero Panadero,[3] de Montevideo Uruguay, y otros que sentimos no recordar.

Los compañeros mexicanos, por su parte, continúan contribuyendo con gran entusiasmo, como puede verse en la Sección de Administración[4] en que abundan los nombres de nuestros queridos hermanos de raza, de los que comprenden que ya no hay que esperar ningún bien de los gobiernos, porque éstos son incapaces de hacer algún bien al pobre, sino que hay que emplear la expropiación, la toma de posesión común de la tierra y de todo cuanto existe.

Muy activos se muestran nuestros hermanos mexicanos. Los Grupos Regeneración trabajan regularmente, y nuevos Grupos se están formando. El compañero Pedro Perales,[5] nos anuncia haber organizado en Pilares, Tex., un nuevo Grupo Regeneración, del que son representantes los muy estimados compañeros Abraham Castillo y Juan Béjar.

El compañero Luis Mata,[6] de Morenci, Ariz., nos comunica haber quedado instalado el Club de Obreros Comunistas, que trabajará en pro de Regeneración.

Dentro de una semana, quedará instalado igualmente un Grupo compuesto de entusiastas compañeras, en el mismo lugar, Morenci.

El compañero J. R. Ládrum,[7] de Lakewood, N. M., trabaja sin descanso en pro de la causa, y nos anuncia la próxima instalación de un Grupo Regeneración en dicho lugar.

El compañero Manuel T. Cota,[8] de Ray, Ariz., nos avisa que pronto estará instalado ahí un Grupo Regeneración.

En Kyle, Tex., se acaba de instalar el Grupo Regeneración “Tierra y Libertad”, siendo los representantes del nuevo Grupo, los firmes compañeros Sánchez, Campos Ortiz y González.

De Clareville, Tex., se nos comunica la instalación de otro nuevo Grupo, el Grupo Regeneración “Solidarios del Trabajo”, del que son representantes los animosos compañeros F. Guzmán, A. Loya y A. Duarte.

En Carrizo Springs, Tex., acaba de instalarse el Grupo Regeneración, siendo sus representantes, los compañeros S. C. y Castro, E. R. Rocha, P. Sánchez, D. Trujillo y Leandro Vega. Este Grupo está formado por el elemento trabajador más consciente y más digno de aquellos contornos.

Pedimos a los compañeros de Grupos que no hayamos dado a conocer lo público, nos lo digan, para hacerlo en seguida.

De dondequiera nos llueven cartas de buenos compañeros de los que saben cumplir con sus deberes de libertarios anunciándonos que es activa la agitación para la formación de nuevos Grupos en pro de la causa.

Adelante, queridos compañeros. En estos momentos en que ya están en acción también los partiditos políticos, es cuando debemos aprovecharnos para poner en acción a nuevas fuerzas netamente libertarias, y, para eso, se necesitan armas y mucho parque. Los que no quieran arriesgar su vida, que sacrifiquen un tanto sus bolsillos para que todos seamos libres. ¡Fuera egoísmos! ¡Fuera cobardías vergonzosas! ¡A ayudar todos, y pronto!

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 63, noviembre 11, 1911.



[1] Refiérese al “Manifiesto. La Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano al pueblo de México”, suscrito en Los Ángeles, California, el 23 de septiembre de 1911; publicado en esa misma fecha en Regeneración, núm. 56. Se le considera un documento fundamental en la trayectoria ideológica del PLM, pues en él se asume una nueva plataforma política cifrada claramente en el pensamiento anarquista.

[2] Vida Nuova, de New York [¿?]

[3] El Obrero Panadero. “Órgano de la Sociedad Cosmopolita Unión de Obreros Panaderos”. Montevideo, Uruguay (1895-1912). Se mantuvo en contacto con la causa del PLM hasta 1914.

[4] Véase “Administración”, Regeneración, núm. 63, noviembre 11, 1911.

[5] Pedro Perales. Minero. Residente del sur de Texas, participó en la reunión del 5 de febrero de 1906 en Bridgeport, en la que se formó el club «Juárez y Lerdo», y donde convergieron buena parte de los militantes más aguerridos del Sur de Texas, como Victoriano y Melquíades López, Abundio de la Rosa, Dámaso Dávila, y otros. Meses después emprendió una primera gira organizativa por esa región de Texas, logrando dejar un núcleo liberal constituido en Italy, Texas, bajo la presidencia de Cástulo Vela. A principios de de 1907, contribuye para compra de dinamita realizada por Antonio de Pío Araujo, con vista a la toma de Matamoros, Tamps., con los miembros del club liberal de Gonzalez, Tex. Después de ello continúo su gira organizativa y propagandista por pueblos como Lytle, cerca de San Antonio. En mayo de 1907, Perales permanecía preso en Harlingen, condado de Cameron, por «una imprudencia de haber asaltado a señor P. Bautista con pistola en mano». Para fines de marzo de 1908, Perales, bajo el nombre de P. P. Pérez, trabajaba como minero del carbón en Lytle, lugar al que llegó Tomás Sarabia, en busca de fondos  y armas con vistas a la segunda intentona liberal de ese año. El 2 de julio de 1909, en Bridgeport, firmó un manifiesto protestando  por la reelección de Díaz y Corral y las persecuciones de los liberales refugiados en el extranjero. Para marzo de 1911, reemprendió un nuevo periplo organizativo, apoyado por Regeneración «el compañero Perales es uno de los más antiguos miembros del Partido Liberal. Se ha mantenido como hombre de convicciones que es. No se ha deslumbrado con el oro del maderismo, porque es un convencido de la emancipación del proletariado y es hombre de vergüenza y honor»; el periódico registra la formación del club liberal «Emancipación» de Burlington, Texas y el de Gurley, Texas, a instancias de Perales; así como uno más en Pilares, Texas, en este lugar fue arrestado por autoridades norteamericanas coludidas con maderistas. A principios de 1912, Perales fue trasladado a la cárcel de Marfa, siendo su juicio programado para abril de ese mismo año; fue acusado de violación de las Leyes de Neutralidad y declarado culpable. Regeneración pidió a la Agrupación Protectora que se ocupara del caso.

[6] Luis Mata. Minero y herrero. Residente de Morenci, Ariz Empezó a trabajar en las minas de Arizona en 1890. Intercambió correspondencia con Manuel Sarabia, por lo menos desde marzo de 1906. Reunió fondos entre los mineros de Arizona para apoyar la huelga de Cananea. Participó en los preparativos del Levantamiento armado de 1908. Considerado por las autoridades diplomáticas “uno de los principales agitadores en Morenci.” Fundador del Grupo Obrero Comunista de Morenci, creado el 9 de noviembre de 1911. En la junta fundadora, Mata fue elegido como secretario, pero se negó a ocupar cualquier cargo, por lo que fue substituido por Pilar Soria. Participó en la reorganización de este grupo, que a partir de abril de 1913 adoptó el nombre de Grupo Obrero Comunista “Los Errantes”. En marzo de 1913, fue invitado a colaborar con la causa de Emilio Vázquez Gómez por el antiguo militante de PLM, Simón Acosta, quien le envía una carta desde el campamento vazquista de Palomas, Chih., a la que Mata contesta con un texto publicado en Reg.: “…recibí un paquete de proclamas vazquistas y tres copias de los decretos que ha expedido en ese pueblo el político Emilio Vázquez y le participo que no puedo cumplir con sus deseos de que reparta los primeros entre los mexicanos y entregue á la prensa los segundos para su publicación, porque siendo yo liberal y enemigo del principio de autoridad, no puedo propagar causas personalistas que son contra los derechos de los trabajadores mexicanos […] Me extrañó mucho recibir su carta, trajeado ya con el uniforme vazquista. Usted, que fue liberal en los año de 1910 y 1911; y que concurrió a algunas acciones de guerra, al lado del Compañero Rangel […] No cometeré el crimen de enviar ni un sólo hombre a un campamento vazquista.” En ese mismo mes nació su hijo Germinal. A mediados de 1913 fue acusado con Máximo Palacios, un minero español de filiación anarquista, de colocar una bomba a las puertas de la casa del cura de Morenci, por lo que fue encarcelado unos días y puesto en libertad por falta de pruebas. En octubre de 1916, RFM lo califica de “reptil” y lo denuncia en su columna “Notas al vuelo”, por promover entre los mineros mexicanos de Morenci la idea de adquirir la ciudadanía norteamericana, táctica utilizada por la Arizona State Federation of Labor para anular al sindicalismo radical.

[7] Joel R. Lándrum. Minero. En agosto de 1911 residía en Lakewood, Nuevo México, donde instaló el Grupo Regeneración William Stanley. Posteriormente se trasladó a Carlsbad, Nuevo México. Autor de «Memorias de un liberal», en las que describe su paso por el ejército de Pascual Orozco, en 1912 hasta la batalla de Rellano. De la llegada de las tropas a la «Quinta Carolina», propiedad de Luis Terrazas escribió: «Confieso que nunca en mi vida nada me había dado tanta satisfacción que ver a los soldados entrar con botas y espuelas llenas de lodo a pisotear aquellas hermosas alfombras, hechas solamente para sentir el blando pisoteo de las bellas y aristocráticas damas de la sociedad Chihuahuense».  Landrum llegó a Los Ángeles a mediados de septiembre de 1912 y se integró al equipo de Regeneración. La última de sus colaboraciones, apareció el 12 de octubre de 1912.  Al término de la administración de Romero Palacios, Landrum desapareció de sus páginas.

[8] Manuel T. Cota. Mantuvo vínculos con Regeneración al menos hasta julio de 1914.