Madero ultraja a los trabajadores

En la región conocida con el nombre de La Laguna, se encuentran en estos momentos más de diez mil trabajadores en huelga. Reclaman aumento de salario y el establecimiento de la jornada máxima de ocho horas. Al principio, los huelguistas creyeron que Madero los apoyaría, y le enviaron un telegrama pidiéndole influyese por que las cámaras legislativas expidiesen una ley que fijase las ocho horas  diarias de trabajo. Madero contestó de esta manera:

“En respuesta a su reciente mensaje, siento mucho participarle que no puede acceder a sus deseos de presentar al Congreso la petición por medio de la que ustedes quieren que se expida una ley de ocho horas diarias de trabajo.

“En mi opinión, las condiciones económicas porque atraviesa el país no permiten el establecimiento de esa ley, sobre todo si se tiene en cuenta que de nada ha servido esa proposición en otros países en que las condiciones son muchísimo mejores que aquí, como Estados Unidos, Francia y otras naciones europeas.

“Antes de que ustedes se declararan en huelga, les advertí que no era oportuno que lo hicieran. En vez de favorecer los intereses de la clase trabajadora, están ustedes favoreciendo los intereses de los enemigos del pueblo y de la democracia.

“A pesar de que vuestras demandas me parecen exageradas e imposibles de conceder, pueden estar ciertos de que [se] respetarán todos vuestros derechos, pero debéis empezar por respetar los derechos de los demás.

“A mi juicio, deberíais mandar imprimir este mensaje y distribuirlo entre los huelguistas”.

(firmado)

Francisco I. Madero.

Esta respuesta a los trabajadores en huelga, no necesita ser comentada. Ella habla por sí sola. Los trabajadores no deben esperar que algún gobierno los emancipe de la tiranía del Capital. Son los trabajadores mismos los que, con las armas en la mano, y desconociendo el derecho que se avroga la burguesía de tener a los pobres en la esclavitud del salario los que deben luchar bravamente por su emancipación que se alcanzará por un medio único; la toma de posesión de la tierra, de la maquinaria de producción y medios de transportación por los trabajadores.

Hermanos de Torreón y de toda la región lagunera; escupid el rostro de los que os dicen que la emancipación económica puede obtenerse por medios pacíficos, y tomad todo lo que hay en esa comarca, organizad la producción por vosotros mismos, armáos de bombas y de Flechas Regeneración si no tenéis fusiles a la mano, y ponéos a trabajar sin amos y sin tiranos.

¡Ahora o nunca! A expropiar. No permitáis que miserables bandidos como Madero, os insulten.

¡Arriba!

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 65, noviembre 25, 1911.