Notas al vuelo

Un eunuco maderista grita santiguándose ante el formidable caos que consterna a todas las personas de “orden”, en México: “ya habéis visto: por aquí surgen los reyistas, científicos, disfrazados; por allá los magonistas enemigos del orden; por más allá los bandoleros que toman el nombre de revolución o contra-revolución para dorar sus bandidajes.”

Compadre: es mejor que te vayas confesando. Es demasiado tarde para las lamentaciones. Ahora, con tu amo, o cabresteas o te… ahorcas.

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Bernardo Reyes fue arrestado en San Antonio, Tex., y con él un buen número de sus “achichintles.” Reyes quedó libre bajo fianza; pero en todo eso hay una farsa de las más repugnantes, pues Reyes cuenta con el apoyo de grandes intereses americanos para su revuelta, y, sólo se trata de taparle el ojo al macho, como luego se dice.

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Un tal Ángel S. Juarico, Jefe Político de Orizaba, Ver., ha prohibido las manifestaciones populares, porque, según Juarico, “han degenerado en ataques a la propiedad”.

¿Podrá negarse ahora que la autoridad no es otra cosa que el cachorro que guarda los intereses de las clases privilegiadas?

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Los pobres diablos del partidillo de despechados que regentean Arriaga, Sarabia, el “Tenorio de Lampazos” y otros, excitan a los cuatro gatos que componen su partidillo a que se alisten y tomen un fusil para detener el movimiento revolucionario.

Lo mejor que deberían hacer esos pobres podencos, es alistar su maleta y venirse a los Estados Unidos de nueva cuenta, pues según el cariz que están tomando los acontecimientos, el farsante Madero no cuenta con treinta días más en el poder.

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Gutiérrez de Lara y su mujer, acaban de saborear las dulzuras de los calabozos metropolitanos. Por no sé qué cosas, los polizontes de la ciudad de México cargaron con tan distinguidos personajes a la cárcel, de la que salieron echando pestes de Madero y sus esbirros. ¡No cabe duda de que están “gozando” de las libertades que otorga Madero!

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Los huelguistas de Torreón, telegrafiaron a Madero, pidiéndole el establecimiento de la jornada de trabajo de ocho horas.[1] Por telégrafo contestó Madero diciendo: “no hay de piña”.

¡A la violencia camaradas, a la violencia! Sabed de una vez que los gobiernos solamente sirven para oprimir a los pobres. ¡A expropiar!

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Haciendo de tripas corazón, dice el Chato: “Reyes no es hombre peligroso, porque nadie le seguirá en su revuelta.”

Sin embargo, Madero ha despachado para la frontera la friolera de 25,000 soldados, cañones por mayor, ambulancias, etc., etc.

¿Para qué tanto aparato militar si Reyes es un insignificante?

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Y a propósito de insignificantes: ¿va a estarse escondido tras las enaguas de sus hermanas el señor “coronel” de los 41, Don Antonio I. Villarreal?

Pregunto esto porque no veo que el pederasta dé trazas de ponerse al frente de alguna columna militar para ir a batir a Canana?[2]

Nada, Chatito; manda a ese sinvergüenza a que se bata. Que desquite los frijoles.

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Ahora que me acuerdo; hace pocos días vi la hoja de servicios del sinvergüenza cobardón José de la Luz Blanco. Por ella se ve que todo lo debe el miserable al valor y al sacrificio de los liberales.

¡Pudiera el pederasta Villarreal dar a conocer su hoja de servicios? Pues hay muchos que “se hacen cruces” no pudiendo entender cómo pudo adquirir este cobarde el grado de “Coronel”

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¿Se acuerda Cara de Hígado de un individuo llamado Francisco Peña, quien fue asesinado cobardemente mientras dormía bajo la influencia de una morrocotuda borrachera, cerca de Saltillo, Coahuila, allá por los años del 94 ó 95?

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Estoy todavía esperando que el famoso Antonio I. Villarreal destruya los cargos que le he hecho de que es un pederasta y un asesino del más bajo tipo.

¿Hasta cuándo, criatura?

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Perrone no trabaja y, sin embargo, viste bien, se pasea atravesando largas distancias en ferrocarril, pues él no se “degrada” trampeando trenes, come a sus horas, etc., etc. ¿De dónde sale ese dinerillo? ¡No saldrá del Tesoro Mexicano? Pues no puedo creer que como rufián de Galleani, sea éste el “pagano,”, porque tiene más duros los codos que la cabeza, ¡y vamos que es duro de astas el inocente!

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Mientras por todas partes se escucha el estallido de las bombas de dinamita, el galopar de los corceles, las notas heróicas de los clarines de guerra, el estampido de las fusilerías, los gritos formidables de los que se baten, los insignificantes Sarabia y comparsa están discutiendo la inamovilidad del poder judicial y otras paparruchas por el estilo.

No se duerman, amiguitos, que Canana estará dentro de unas cuantas semanas en las goteras de México, y ya los veremos buscando camas para esconderse debajo de ellas.

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 65, noviembre 25, 1911.



[1] Véase supra RFM, “¡Abajo Madero!”, Regeneración, núm. 64, noviembre 18, 1911; “Madero ultraja a los trabajadores”, Regeneración, núm. 65, noviembre 25, 1911.

[2] Canana: mote asignado por la prensa de oposición al general Bernardo Reyes.