Notas al vuelo

¡Angustia!… Así titula El Paladín un artículo en que hace una ligera exposición del estado de cosas en México. ¿Angustia? No; no se trata de un pueblo de cobardes, sino de un pueblo de gente brava y luchadora.

Ciertamente que la sangre corre a torrentes; pero esa sangre la están dando seres humanos que prefieren morir a ser esclavos. Esa sangre generosa no se riega en vano, colega Paladín. ¿Cuándo se ha dado un paso hacía adelante sin el derramamiento pródigo de sangre generosa?

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¡Perdón, estimables marranas! Me arrepiento de haber dicho que Filippo Perrone y Luigi Galleani eran hijos de alguna de vosotras. Los padres y las madres de esos miserables se revolcaron y anidaron ciertamente en todos los excrementos y en todos los lodos; ¿pero qué culpa tenéis vosotras de toda esa bajeza?

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Algunos borregos que deben tener el origen de Galleani y de Perrone, escriben al viejo sinvergüenza de Barre, que están con él. Me admiraría que pájaros de la misma pluma no anduvieran juntos en banda.

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Galleani entiende bien el español; ¡por qué se desentiende de lo que digo en la sección española de Regeneración? Vamos, ladronzuelo, rebuzna algo. Di siquiera las trampas de que te valiste para venir de Europa a este país y de las traiciones de que has hecho objeto a buenos compañeros, a quienes mientras adulabas públicamente, por detrás los despedazabas. ¡Ah, viejo zángano, más de una vez tendré que escupirte tus canas malditas!

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Ya se salvaron los de Torreón. Fue el mequetrefe Santiago J. Sierra y con la ayuda de los capitalistas va a establecer un lugar de diversiones para los  trabajadores y con eso, según la prensa burguesa, ha quedado solucionado allí el conflicto entre el Trabajo y el Capital.

¿Divertirse con la panza vacía? Vaya una distracción más original Afortunadamente esas payasadas de las clases directoras ya no tienen efecto alguno entre los trabajadores. ¿Por qué no mejor, establecer comedores públicos? Eso sería, al menos, más substancioso.

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Ya no sabe qué hacer el gobierno ante el vocerío general reclamando tierra. El Gobierno de Chihuahua ha decidido comprar algunos terrenos para dárselos a los habitantes de Sisiguiche, del Distrito Benito Juárez.

Esas limosnitas avivarán más el apetito de los desheredados, en vez de calmarlo y las reclamaciones serán más enérgicas y las expropiaciones más repetidas.

La Autoridad está cediendo, está aflojando la garra. Ahora es cuando hay que radicalizar más aún la acción.

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El negrero Camilo Arriaga, aquél que pagaba a sus peones con puntapiés y palabrotas, es esbirro por hoy. Se presentó a Madero diciéndole que él tenía los hilos de no se qué conspiraciones. Madero, a pesar de ser tan bruto, comprendió que lo que intentaba Arriaga era congraciarse con él aun descendiendo al papel de esbirro, y lo despachó con cajas destempladas.

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Están que se tiran de los cabellos los insignificantes de Regeneración Burguesa y del Diario del Hogar. Ellos creyeron que sometiéndose a Madero les iban a dar carteras de Ministros o algo muy gordo; pero no fue así; con unas cuantas moneditas de la Subsecretaría de Justicia, están vegetando los pobres diablos que, en su despecho, ya empiezan a enseñarle los colmillos al Chato.

No son de riesgo esos perros, Chatito. Dales un sustito y “pax Christi”.

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Con la sonrisa en los labios dijo Taft el día 27 de noviembre que no nos alarmásemos los mexicanos, que los preparativos de la milicia americana no envolvía ningún acto hostil contra el pueblo de México, que solamente se trata de un acto amistoso, etc., y que de esa fecha en adelante, ya no habría arrestos de revolucionarios.

¿Y los revolucionarios arrestados en El Paso, Tex., el sábado 2 de este mes,[1] panzoncito Taft?

También prometió que ya no habría saqueos por la cuicada en las casas de los revolucionarios. Pues, panzón de mis entretelas, vete cayendo muerto con tantas cositas que tus gentes se han llevado de nuestras oficinas.

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¿Habéis visto por ahí algo que se parezca a una respuesta de los cargos que le he hecho a Antonio I. Villarreal de ser un pederasta y un asesino felón?

¿No? Pues yo tampoco.

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Los esbirros americanos están quitando mucho armamento a los reyistas y para muestra de que Madero está vendiendo el país a los Estados Unidos, está el hecho de que ese armamento esta siendo entregado a Madero.

¿Por qué no nos los das a nosotros, Tío Samuel?

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“Hay que depurar al Ejército Libertador,” dice el afeminado Villarreal.

Pues, a comenzar contigo, hermano de los 41.

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Juan Sarabia y Antonio I. Villarreal llaman con toda justicia traidor a Adolfo Jiménez Castro,[2] el que nos traicionó en 1906 cuando se trataba de tomar Ciudad Juárez.[3] Pero bueno será que Juan Sarabia escupa, y si no escupe sangre, pierdo, porque con toda seguridad que debe haberse mordido la lengua. ¿No fue el apestoso Juan Sarabia, quien trajo los papeles para que nos arrestasen el 14 de junio del corriente año?[4]

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No me parecería malo que Regeneración Burguesa  le pidiera algunos centavillos al Subsecretario de Justicia para comprar un tantico de tinta porque eso de ponerme a leer mamarrachos en hojas borrosas e indecentes, es más que lata.

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“Los Olvidados, ingratitud sin nombre,” así titulan un artículejo los degenerados de Regeneración Burguesa , en que a lágrima viva cuentan sus tristezas, sus decepciones ¡ellos que querían ser Ministros!

Y dicen: “Han sido muchos, han sido legión”… los olvidados.

Merecido lo tienen canallas. No me disgustaría que el Chato, en uno de esos momentos en que se cree casi un Napoleón, les diera una encerradita a esos dolientes “olvidados”, a esos mendigos del empleo.

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Compañeros: rechazad el papelucho “Regeneración Burguesa.” Está escrito por farsantes, por aventureros, por tránsfugas que no tuvieron el valor de afrontar la miseria y la odiosidad de la clase capitalista y se pasaron al campo maderista, con la esperanza de tener empleos de importancia; pero Madero, aunque es un zoquete, ha comprendido que nada valen esos granujas y los desprecia. Ahora, tratan de hacerse amigos del  trabajador, de la clase pobre; pero no os dejéis embaucar. El que traiciona una vez, traiciona ciento. Además, sus trabajillos descubren sus intenciones. Quieren que los ayuden los trabajadores para que los elijan Diputados al Congreso de la Unión. A escupir el rostro de toda esa canalla.

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 67, diciembre 9, 1911.



[1] Alude al arresto de Fernando Palomares, Efrén M. Franco, José R. Aguilar, Rosendo Dórame, Silvestre Lomas y Valeriano Vaquero,  por violación a las leyes de neutralidad. Al respecto véase infra RFM, “Arrestos en El Paso” Regeneración, núm. 69, diciembre 23 1911.

[2] Adolfo Jiménez Castro  (1863-1920). Militar jalisciense. Capitán en la jefatura de Chihuahua desde 1889. Fue ascendido a mayor por su participación, en octubre de 1906, en la aprehensión de Juan Sarabia y otros miembros del PLM en Ciudad Juárez. En 1912 obtuvo el grado de coronel por los servicios prestados contra los revolucionarios en 1911. Ascendido a general brigadier por Victoriano Huerta. Ocupó el gobierno del estado de Morelos en enero de 1914.

[3] El 19 de octubre de 1906 tuvo lugar el intento fallido de tomar Ciudad Juárez, por parte de una pequeña fuerza liberal encabezada por Juan Sarabia, César Canales y Vicente de la Torre, quienes fueron arrestados por el general José María de la Vega. El fracaso se debió a una celada en la que participaron el capitán Adolfo Jiménez Castro y el subteniente Zeferino Reyes, quienes ofrecieron a los miembros del PLM sus oficios para incorporar a la guardia militar de esa ciudad al ataque preparado por aquellos sobre dicha población. Sarabia, Canales y de la Torre fueron conducidos a la cárcel de la ciudad de Chihuahua, a la cual fueron llevados también cerca de un centenar de simpatizantes y militantes del PLM de diversas regiones del estado, arrestados en los días siguientes.

[4] Véase supra RFM, “El nuevo Porfirio Díaz”, Regeneración, núm. 43, junio 24, 1911; “El judas Juan Sarabia”, Regeneración, núm. 43, julio 1°, 1911.