A la expropiación

En estos momentos, en que todo invita a la acción, “los amigos de la clase trabajadora” redoblan sus esfuerzos, para evitar que el proletariado tome de una vez el camino que debe tomar para lograr su emancipación; el de la expropiación.

Veo en Regeneración Burguesa que están empeñadisimos aquellos miserables traidores a la causa del proletariado, en aconsejar la huelga como la panacea de los males que aquejan a la clase trabajadora. Como tipo de Unión, aconsejan ¡bribones! las uniones por oficios, que tan desprestigiadas están ya en este país, porque, además de que reconocen el derecho de propiedad privada, están organizadas de tal manera que nunca podrán obrar de un modo verdaderamente eficaz para derrotar al capitalismo.

Un buen tipo de unión, es el de la Industrial Workers of the World o el de los sindicatos de Europa y la América del Sur; pero los embaucadores que quieren vivir de las organizaciones obreras se toman buen cuidado en no hablar de esa clase de uniones verdaderamente revolucionarias.

Trabajadores de México: no os dejéis embaucar. No abandonéis la actitud guerrera que habéis asumido. Expropiad la tierra y todo lo que existe, ya que tenéis excelente oportunidad de hacerlo. Dejar de dar un golpe de muerte al principio de la propiedad privada, tan sólo porque no estáis organizados, es una tontería. Tomad y en seguida organizad la producción, según os lo aconsejen vuestro buen sentido y las necesidades que tengan que ser satisfechas. No consultéis a los maestros; dad rienda suelta a vuestros instintos de sociabilidad y obrad en consecuencia.

No temáis, trabajadores, pues no hacéis, expropiando, sino un acto de justicia. Dad la espalda a vuestros embaucadores y tomad resueltamente posesión de cuanto existe para que todos sean los propietarios de todo y, ninguno, el amo de nadie.

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 68, diciembre 16, 1911.