Arrestos en El Paso

Hasta la misma prensa burguesa de la ciudad de México ha dado cuenta del atropello incalificable que han sufrido nuestros compañeros Fernando Palomárez, Efrén M. Franco,[1] José R. Aguilar,[2] Rosendo Dórame,[3] Silvestre Lomas[4] y Valeriano Vaquero, arrestados en la ciudad de El Paso, Tex., con la alcahuetería de las leyes de neutralidad.

Su acusa a nuestros hermanos, de pretender violar esas leyes, formando expediciones de rebeldes de este lado de la frontera, para echarlas sobre los esbirros del asesino Francisco I. Madero.

No hay sombra de evidencia en contra de esos dignos miembros del Partido Liberal Mexicano, a no ser el miedo que el negrero de la Laguna tiene a los nuestros, como no se lo tiene a los vazquistas y reyistas.

Un Abraham Molina,[5] policía secreto al servicio de Madero, husmeó los pasos de nuestros compañeros y, obedeciendo órdenes, los denunció como presuntos reos de violación a las leyes de neutralidad.

Y sobre el dicho de un policía, se ha fabricado un indecente proceso, y se ha arrancado de su  trabajo a miembros útiles a la sociedad que no han cometido delito alguno, pero ni siquiera han intentado cometerlo; pero se trata de libertarios, y, sobre todo, de mexicanos. Los mexicanos no tenemos ninguna clase de garantías en este país mal llamado de la libertad. En cambio, en México, Madero regala a los burgueses americanos que van a explotar a nuestros hermanos.

Pero aun suponiendo que nuestros compañeros presos hubieran tratado de poner en pie columnas de rebeldes para atacar a las hordas maderistas, ¿cree Taft que es justo aplicar la ley a unos revolucionarios y no aplicarla a otros? ¿No han salido de los Estados Unidos expediciones de rebeldes, cargamentos de armas y municiones, para fomentar las revoluciones de Centro América y de las Antillas? ¿Y no se ha hecho entonces de la vista gorda el Gobierno Americano?

Taft, en discursos estúpidos, proclama las bondades de la República y de la Democracia, de los Derechos del Hombre, etc., etc. Puras palabras. Aquí como en cualquier parte del mundo, reina soberano el Capital, y el Capital está interesado en que México esté en paz para que los buitres de las finanzas puedan trasquilar cómodamente a los trabajadores mexicanos. Eso es todo lo que hay en el asunto. Los liberales no garantizamos la explotación ni de los burgueses mexicanos ni de los burgueses extranjeros, y por eso se nos persigue por eso se nos hace víctimas de atentados que sonrojarían a la misma Rusia si se cometieran en los dominios de Nicolás.

Ahora bien; ¿existe en estos momentos un gobierno en México? Francisco I. Madero no domina sino justamente el terreno que pisan sus soldados. Todo lo demás está envuelto por el torbellino revolucionario. En todo el país reina el caos. ¿A qué gobierno pretende ayudar William Howard Taft?

Bien sabemos que la llamada legalidad es lo que menos entra en juego en las combinaciones de los políticos. El capricho y nada más que el capricho es lo que guía a los gobernantes, que son los guardianes del Capital. México es un país muy rico; los burgueses americanos están ansiosos de cogerse todas esas riquezas, y como Madero les garantizó ya riquezas y favores, Taft, obrando en provecho de los capitalistas americanos, echa garra a los liberales y los hace víctimas de mil infamias.

Nos comunican de El Paso, Tex., que nuestros compañeros están rigurosamente incomunicados, sujetos a un tratamiento bestial, para que nada tenga este país que envidiar a su hermana Rusia, y que las comidas que se les dan no las apetecen ni los perros.

Para colmo de arbitrariedades y de… (no hallo la palabra que deba yo emplear), hasta contra las mujeres está activando su tiranía el miserable que a sangre y fuego quiere sostenerse en la Presidencia de la República. La apreciable compañera de nuestro hermano  Eugenio Alzalde, quien se encuentra preso en la Penitenciaría del Distrito Federal, por haber caído prisionero con Rangel y demás compañeros, acaba de ser víctima de un atropello en El Paso Tex., solamente por ser la compañera de Eugenio. Un polizonte la arrestó en la fábrica en que se encuentra trabajando para ganarse la vida y la arrastró a la Corte Federal. Allí le hicieron mil preguntas sobre el pretendido delito de nuestros compañeros Dórame, Franco, Palomárez y demás, pretendiendo hacerla declarar en contra de esos abnegados compañeros. La compañera de Alzalde no es mujer que se asuste de polizontes ni golillas de los juzgados, y no quiso mancharse con una mentira. Entonces, los señores guardianes del orden, amenazaron a la compañera con no sé qué  persecuciones y molestias. Por fin, la dejaron en libertad; pero se cuidaron de pagarla lo que dejó de ganar en la  fábrica y que es lo único con que cuenta para mantener a sus tiernos hijos, ahora que Eugenio está en la Penitenciaría.

La compañera de Alzalde está alojada en la casa del compañero Efrén M. Franco, y con ese motivo, la audacia de las autoridades ha llegado al extremo de amenazarla con prisión, si no se muda de la casa de dicho compañero.

Ofrecimientos por mayor están haciendo los esbirros a la compañera de Alzalde porque declare en contra de los presos. Le ofrecen dinero, casa, comida, la mar de cosas. ¡Esa es la justicia!

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 69, diciembre 23, 1911.



[1] Efrén M. Franco. (1863-¿?) Sastre. Emigró con su familia de México a El Paso, Tex. en 1896. En su casa, el 5 de marzo de 1911 se fundó el club “Praxedis G. Guerrero” del cual fue nombrado secretario, mismo que reorganizó, el 31 de julio, junto con José R. Aguilar, Matilde López, María Solís, Basilisa Franco y Jovita Mota quienes formaron una directiva colectiva. Fue arrestado el 2 de diciembre de 1911, al mismo tiempo que el Dr. Rafael Molina, Fernando Palomares, Juan Hidalgo, Rosendo A Dorame, José Navarrete, José Santana Gómez, Valeriano Vaquero y Silvestre Lomas, acusado de violación de las Leyes de Neutralidad en conexión con el movimiento reyista. Condenado a año y medio de prisión fue enviado a la Penitenciaría Federal de Leavenworth, junto con Palomares, Dorame y Aguilar. Salió de la misma el 31 de enero de 1913. Regresó a El Paso, Tex. donde recibió en su casa a Jesús M. Rangel, en julio de ese mismo año, cuando éste regresaba de su viaje al cuartel general zapatista. En abril 1914 fue nuevamente arrestado en la ciudad fronteriza al salir en defensa del italiano Mariani Vito, quien repartía en hoja sueltas el himno revolucionario “Tierra y Libertad” y noticias sobre la invasión norteamericana en Veracruz. Las hojas sueltas se elaboraban en una pequeña imprenta instalada en casa de Franco. Mantuvo relación con la JOPLM hasta fines de 1916, cuando migró al estado de Michigan.

[2] José R. Aguilar. (1878-¿?). Pintor. Mexicano. Tomó parte en los preparativos insurreccionales en El Paso, Tex. en 1908 dirigidos por Praxedis G. Guerrero. En 1909 participa en la junta de El Paso, en el que junto con Guerrero, Silva y Jesús Méndez Rangel, hacen un balance de los intentos insurreccionales anteriores.  Encargado del traslado de las armas de casa de Prisciliano G. Silva a Ciudad Juárez, Chih. Miembro fundador y pro secretario del club “Praxedis G. Guerrero” de El Paso, Tex. (1911) y del Grupo Regeneración de El Paso, Tex (julio de 1911). Fue arrestado el 2 de diciembre de 1911, al mismo tiempo que el Dr. Rafael Molina, Fernando Palomares, Efrén M. Franco, Juan Hidalgo, Rosendo A Dorame, José Navarrete, José Santana Gómez, Valeriano Vaquero y Silvestre Lomas, acusado de violación de las Leyes de Neutralidad en conexión con el movimiento reyista. Condenado a año y medio de prisión fue enviado a la Penitenciaría Federal de Leavenworth, junto con Palomares, Dorame y Franco. Salió de la misma el 31 de enero de 1913. En regeneración, publicó su artículo Rememorando la traición de Francisco I. Madero.Mantuvo contacto con la JOPLM, al menos hasta junio de 1917.

[3] (Florence, Ariz., 1896-1915). Ópata o Mayo. Sheriff, peluquero, minero y carpintero. Residente de Florence, Pinal, Globe, Morenci, Ariz.; Cripple Creek, Col., Phoenix, Ariz., El Paso, Tex., Bisbee, Ariz. . Asistió a la escuela pública en Florence. En 1896 fue acusado de un gran robo en el condado de Pinal. Las autoridades  lo excarcelaron incondicionalmente cuatro meses después. En 1902 forma parte de la junta local del Partido Socialista de Globe. En 1904 reside en Morenci. Participó en la famosa huelga de Cripple Creek, Col., de 1903-1905 con la Western Federation of Miners, por lo que estuvo detenido junto el legendario Bill Haywood. Fundó, junto con Fernando Velarde el local 272 del I. W. W., en 1906  y fue redactor del periódico  La Unión Industrial “el único periódico en español en Estados Unidos que propagaba el unionismo industrial revolucionario”. Para 1907, Dorame encabezaba una sección de la Sociedad Ignacio Zaragoza, una de las sociedades mutualistas de Arizona. En 1908 se vincula con el PLM, convirtiendo el local del I. W. W., en el brazo sindical del mismo. En diciembre de 1910, un agente del gobierno mexicano en Phoenix, lo incluye entre quienes se reúnen “para conspirar” en “la zapatería de las más humilde esfera de la que es propietario un mexicano matriculado en esta oficina con el nombre de Trinidad N. Córdoba” (AHSRE- LE-953-28). En 1911, mantiene una entrevista con la JOPLM en Los Ángeles y es nombrado  delegado especial de la Junta en Phoenix; además hace trabajo de organización en Sonora y Chihuahua. Con un grupo de 16 insurrectos al que dirige, cruza la frontera por Casa de Piedra el 22 de febrero e incursiona en la región de Altar, Son. El 27 fue capturado junto con Jesús Rivera, Alberto B. Piña, José Heredia, Ernesto Palafox, Carlos Muñoz, Ramón Domínguez y Antonio Silva, por el coronel Ogazón, prefecto del distrito de Altar. Estuvo recluido en la penitenciaria de Hermosillo, de donde salió al poco tiempo. Para agosto de ese mismo año, está de nuevo en Phoenix, donde, a decir del cónsul del lugar «cuenta con un grupo bien organizado que solamente espera instrucciones para salir.» En octubre, organiza mítines en Ciudad Juárez. A punto de ser aprehendido logra escapar gracias a la intervención de su compañero, el “Mocho”  Martínez y regresa a los Estados Unidos. El 19 de noviembre recibió una carta de RFM, en la que le encargaba «hacer cabeza», como delegado en jefe, en Chihuahua, Sonora y Sinaloa, una vez consumado el ataque a Ciudad Juárez que el propio Dorame preparaba con Franco y Fernando Palomares, con fondos proveídos por el agente confidencial del general Bernardo Reyes, Manuel Garza Aldape. El ataque no se efectuó, el dos de diciembre Dorame, junto con 13 más, entre los que se encontraba el doctor Rafael Molina, intermediario entre liberales y reyistas, fueron arrestados y acusados de violación de las leyes de neutralidad. La prensa norteamericana y mexicana, se refirió al caso como «conspiración reyista» en El Paso. RFM  señaló a Abraham Molina, policía secreto al servicio de Madero, como el delator.  Dorame, Palomares y Lomas, recibieron apoyo económico de las secciones de los IWW de San Francisco y San Diego, California y de personalidades como Vincent Saint John y Ernest Besselman. El 13 de abril, los liberales fueron sentenciados a purgar un año y un día de condena en la Penitenciaria Federal de Leavenworth, Kan. Regeneración buscó que la Agrupación Protectora Mexicana, se involucrara en su defensa y mantuvo una larga campaña a su favor. Al salir de prisión, Dorame publica en el semanario angelino el texto “De vuelta del presidió” en el que, emocionado, anuncia su regreso a la lucha: “Alguien dijo, que dijeron, que habían dicho; que dizque las prisiones ya me habían hecho retroceder. ¡Qué sarcasmo! ¿Qué retroceda yo? ¡Salvaje anhelo! Yo tiendo como el Águila hacía el cielo, volando con su vuelo soberano, soberbio, enérgico en mi aliento, y cuando yo retroceda, es solamente, como hace el mar, para azotar las playas, sin cambiar nunca de asiento». Su regreso fue más que retórico: para el día 26 de abril, es decir, antes de cumplir un mes fuera de la prisión, ya se encuentra, junto con Palomares, su compañero de la IWW y de Leavenworth, entre los organizadores de la huelga en la Guggenheim Smelter, de El Paso. Huelga, que la compañía intenta esquirolear importando  “negros de Louisiana para tomar el lugar de los mexicanos”. A Dórame, Palomares y a una mujer identificada como “Mrs. Hubbler, de Los Ángeles” se les ordena abandonar el pueblo. En mayo de 1913, Dórame forma parte del Comité de la Unión Local número 65 de Bisbee, Ariz, de la I. W. W. Como tal firma una carta al presidente Wilson, exigiendo la libertad de los presos de McNeil Island. En este año publica algunos artículos en Reg., como la semblanza de su amigo el Mocho Martínez, asesinado por villistas en Chihuahua, un obituario de Paulino Martínez y el texto poético-agitativo  “Lázaro tira tu lecho y anda.”  Lo último que sabemos del incansable Dórame, es que en diciembre de 1915 envía dos dólares “Para la salud de Ricardo”, desde algún lugar de Nuevo México y que y participó con otros magonistas wobblies en la huelga del cobre de Bisbee en 1917.

[4] Silvestre Lomas. Minero. Miembro del Club Juárez y Lerdo de Bridgeport, Tex. En 2 de julio de 1909 firma como representante  del mismo una carta de protesta por la reelección de Díaz y Corral y 4 puntos más. En abril de 1911, organiza el Grupo Regeneración “Luis Rodríguez” de Crusher, Okla. En Julio de 1913, desde El Paso, Tex. firma la carta de protesta  junto José R. Aguilar y Jesús Méndez Rangel, en contra de la actitud de José Francisco Moncaleano frente algunos miembros del PLM. El 11 de septiembre de 1913, catorce hombres bajo el mando de Jesús M. Rangel, buscaron internarse a suelo mexicano desde la frontera texana, cerca del poblado de Carrizo Spring. Ese día tuvieron un altercado con autoridades del condado y tropa norteamericana regular. En la refriega murieron dos de los guerrilleros (Silvestre Lomas y Juan Rincón) y un ayudante del sheriff de apellido Ortiz. Arrestados y enjuiciados por homicidio, fueron condenados a largas condenas. Tanto Rangel como Charles Cline  lo fueron a cadena perpetua. Enviados a la cárcel de Huntsville, Texas, permanecieron presos hasta 1924. Del resto de los detenidos, seis más continuaron presos hasta ese año en las granjas penitenciarias de De Walt y Hobly, Texas; dos murieron en prisión y el resto escaparon. Fueron conocido como “Los mártires de Texas”.

[5] Abraham Molina. En octubre de 1906, el cónsul en Los Ángeles, escribió: “En concepto de Mr. Crowley, el punto donde es mayor y más eficaz la propaganda es El Paso. Ahí entre otros elementos perjudiciales, esta un individuo llamado Abraham Molina, Presidente del Club Hidalgo, quien fue Deputy Sheriff y Alcaide o encargado de la Cárcel. Es hombre de muy malos instintos y extraordinariamente codicioso, al grado de que por $200 ó $300 sería capaz del hecho más criminal y repugnante. Agregó Mr. Crowley que alguna ocasión llegó a pensar que Molina estuviera trabajando por cuenta del Gobierno de México, dadas sus constantes idas a Ciudad Juárez, en donde alguna ocasión se refugio para eludir el castigo ordenado por autoridades de El Paso por uno de sus muchos delitos, pero que desechó tal creencia, entre otras, por la circunstancia de que Molina formó el “Club Hidalgo”, centro de todos los planes de anteriores contra la paz y actual Gobierno de la República. En concepto de Mr. Crowley, Molina es un hombre notoriamente perjudicial para México, porque es vivo, diligente y tiene marcado ascendiente sobre los mexicanos.” Existe un telegrama de Molina a Abraham González del 4 de octubre de 1911, pidiendo instrucciones dado que había ubicado a un magonista prófugo que participó en el asalto a Casas Grandes, Enrique Portillo. Molina fue el jefe del espionaje de Madero en San Antonio mientras duró el reyismo.