Por la vida de Regeneración

 

Las dificultades que se nos presentan para continuar la publicación de Regeneración son ya extremadas. A nuestra solicitud de ayuda han respondido muy pocos. No estamos seguros de publicar un número más; no podemos hacer milagros. Estamos dispuestos a arrostrar todas las penalidades y sacrificios que una lucha de la clase de la nuestra trae consigo, ningún atentado gubernamental nos intimida; pero hay algo que para nosotros que somos pobres es insuperable: hacer un periódico sin dinero.

Así, pues, todos los que tengan interés en que no enmudezca Regeneracion, todos los que consideren útil la publicación de este periódico para despertar a los oprimidos y hacerles comprender el interés de su clase, quedan invitados a ayudar sin pérdida de tiempo. Las circunstancias obligan a una pronta ayuda.

Escupid, por lo demás, el rostro a todos aquellos miserables que dicen que explotamos a la gente. No necesitamos de trabajar tanto, de exponernos a persecuciones y a venganzas de enemigos mortales, para vivir tranquilos y con abundante dinero. Con vender nuestras plumas, con vender nuestras convicciones, bastaría para tener todo cuanto quisiéramos. Son los miserables a quienes no les da el Gobierno ni un puesto de polizonte los que dicen que explotamos.

Así, pues, a ayudar sin vacilaciones; no comenzamos a luchar ayer, sino hace muchos años.

Véanse las cuentas de Administración en la tercera plana del periódico, y, por las entradas de dinero, se verá si es posible que podamos sustraer cantidades para darnos la gran vida. Por lo demás, todos aquellos que no vean en dicha sección las cantidades con que contribuyen pueden hacer la correspondiente reclamación, pues deseamos que nadie abrigue dudas acerca del movimiento de fondos en esta oficina.

Esperamos que ante el peligro de muerte en que se encuentra el periódico de los oprimidos, todos los oprimidos se aprestarán a ayudarnos.

 

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 71, 6 de enero de 1912