La libertad de la prensa

 

Que la libertad política es una solemne mentira bajo el sistema capitalista lo prueba la persecución salvaje que están sufriendo en México los periodistas que no se deciden a aplaudir y adular al más cobarde de los bandidos que han ocupado la Silla Presidencial en México: Francisco I. Madero. Este tiranuelo de cartón permite que sus esbirros arrastren por las calles de las ciudades a hombres que no le queman incienso; aconseja a los jueces llamados de distrito que encarcelen a periodistas que atacan sus latrocinios y los de sus parientes, y hace que degradados lacayos tomen a su cargo los periódicos de los presos y los sigan publicando… pero con el carácter de maderistas.

Con verdadera rabia persigue Madero a la prensa que le es hostil. En Yucatán, en Coahuila, en Tabasco, en Veracruz, en Jalisco y en otros estados de la llamada República Mexicana hay en estos momentos periodistas presos. Los embargos de imprentas, como en la época de la Dictadura porfirista, están a la orden del día, y dentro de poco sabremos que, también como en aquella época, han comenzado los asesinatos de periodistas desafectos al gobierno.

El último atentado ha sido llevado a cabo en la persona del periodista Félix C. Vera,[i] director del periódico Jalisco Nuevo,[ii] de Guadalajara, estado de Jalisco. Un miserable, digno émulo de Torquemada, actual Gobernador de dicho estado, está dispuesto a acabar con la ya bien mermada libertad de escribir. Al efecto, cuenta con un manojo de castrados que la hacen de jueces, dispuestos a obedecer las órdenes del amo. Personalmente ha prohibido a los dueños de imprentas que se tire en ellas el periódico y ha ordenado la persecución de los niños papeleros que lo vocean en las calles.

Félix C. Vera se encuentra preso en la prisión de Escobedo, rigurosamente incomunicado,  sujeto a maltratos por haberse atrevido a dudar de la honorabilidad del Gobernador del estado, pues ya se sabe que la Autoridad es intocable.

Para conseguir una nueva tiranía, los maderistas empuñaron las armas; pero los verdaderos revolucionarios continúan la lucha para acabar con todos los tiranos y explotadores.

 

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 71, 6 de enero de 1912



[i] Félix C. Vera. Potosino. Presidente de la Gran Liga de Ferrocarrileros. Promovió la huelga de 1908 en la que tomaron parte alrededor de tres mil trabajadores inconformes con la discriminación contra los obreros sindicalizados. Por la presión ejercida por el gobernador José María Espinosa y Cuevas y el propio Porfirio Díaz sobre Vera, la huelga se levantó y los participantes en ella fueron despedidos.

[ii] Jalisco Nuevo. Guadalajara, Jalisco (1911-1912). Director: Félix C. Vera. Denunció al reyismo enquistado en la administración maderista del estado.