Nuestro proceso

 

Otra vez comparecimos ante el juez de nuestra causa, hoy 25 de abril, y otra vez más tuvimos el gusto de estrechar las honradas manos de proletarios dignos que fueron a demostrar con su presencia que no estamos solos, que contamos con los hijos del pueblo, que de nuestra parte están los creadores de la riqueza del sur de California; los que han tendido los rieles; los que han hecho los túneles; los que labran la tierra; los que ahondan los subterráneos y edifican las casas; los mexicanos, en fin, que son los que, en rudo trabajo, sostienen los vicios de la indolente burguesía americana.

Las familias de nuestros estimados compañeros presentaban simpático cuadro en el interior del salón, y casi todos los asistentes portaban

el botón del Partido Liberal Mexicano, el del trabajador que marcha al combate con la Bandera Roja por lo alto. Otros compañeros portaban el botón con el retrato del Mártir de Janos, Praxedis G. Guerrero.

Esbirros y curiales se hablaban en secreto señalando los botones que, con orgullo, llevaban en sus pechos las valerosas compañeras y los leales camaradas que nos honraron con su presencia en la Corte.

Damos las gracias a nuestros queridos compañeros por habernos acompañado en la Corte. Algunos compañeros no sabían la dirección de la Corte, y ya tarde los encontramos por la calle cuando salíamos del llamado tribunal de justicia. Para evitar equivocaciones, volvemos a decir que la Corte Federal se encuentra en el cuarto piso del gran edificio de Correos de esta ciudad.

No pudo verse nuestra causa este día por estarse ventilando un importante caso en la Corte. Estamos citados, ahora, para el día 4 de junio a las diez y media de la mañana.

Hasta esta fecha hemos recibido para nuestra defensa $201.24, de los cuales hemos gastado $177.90 como se ve en el resumen del fondo de defensa que aparece en este número, quedando por lo mismo, en caja, para la defensa: $23.34.

Tenemos que pagar dos mil pesos a nuestro abogado, aparte de innumerables gastos que tenemos que hacer, y que semanariamente daremos a conocer a nuestros compañeros. Mucho, mucho dinero necesitamos, compañeros de todo el mundo. Ayudad, que el dinero mueve todo asunto. Con dinero, hasta justicia se nos puede hacer.

Pero os suplicamos una cosa: que no descuidéis la ayuda para Regeneración y el fomento de la Revolución por ayudarnos para nuestra defensa. Todo se necesita.

Nuestra historia como viejos y sinceros luchadores está libre de toda sospecha. Así, pues, no hay que dejar de ayudarnos. Nosotros hemos sido firmes hasta ahora, a pesar de que hemos tenido la miseria y el sufrimiento y el presidio como premio a todos nuestros afanes; nosotros no desmayamos; pero pensad en que muchos hay que no entran de lleno a la lucha porque ven que no hay solidaridad efectiva entre los desheredados. Para estímulo, pues, de los irresolutos, para entusiasmar a los tímidos, ayudad, demostrad que sois solidarios. La solidaridad es la primera condición para el triunfo definitivo de la causa del proletariado.

 

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 87, 27 de abril de 1912