Otro embaucador

 

El pobre caballo de Lázaro S. Alanís nos envía un comunicado desde Sierra Mojada, estado de Coahuila, diciéndonos que tiene enarbolada la Bandera Roja en su cuartel general, y que los trabajadores, tan pronto como se informaron de los principios que perseguía, se han puesto entusiasmadísimos.

No dudamos que Alanís haya enarbolado la Bandera Roja; pero eso lo hace para aprovecharse de las simpatías con que cuenta el movimiento verdaderamente emancipador, que tiene como base el Manifiesto de 23 de Septiembre de 1911.

Alanís ha probado ser un vividor y un traidor a la causa del proletariado, aparte de ser un menguado que no tiene vergüenza, pues habiéndolo desarmado Madero en el norte de Chihuahua, hizo después traición al valiente entre los valientes y firme entre los firmes, nuestro hermano Jesús María Rangel,[1] besándole las patas a Abraham González[2] y arrodillándose después ante el Chato Madero para que le pasara un sueldo de tres pesos diarios que estuvo percibiendo hasta que, por medio de engaños, vino con el esbirro Juan Sarabia a Chihuahua dizque a hacer desistir a los rebeldes orozquistas­científicos­vazquistas de su movimientillo burgués. Alanís le lamió los pies a Orozco y transformado en coronel ha sido uno de los peores perros del Capital, aprisionando compañeros, impidiendo la propaganda libertaria, castigando a todo aquel que pretende abrir los ojos al proletariado.

Alanís ha enarbolado la Bandera Roja en Sierra Mojada; pero ese simple hecho no lo purifica de sus traiciones y de sus sinvergüenzadas. Con poner la Bandera Roja sobre la azotea de una casa o de un cuartel no se hace obra revolucionaria. Se necesita, antes que todo, la expropiación. ¿La ha permitido Alanís? ¿Ha invitado a los campesinos a tomar posesión de la tierra? ¿Ha dejado a los mineros que se apropien del mineral que extraen de las entrañas de la tierra? ¿Están ya reducidos a cenizas los papelotes que amparan la propiedad privada?

¿Han dejado de pagar los vecinos las rentas de las casas? ¿Se ha hecho, en fin, algo que no deje lugar a duda de que se va contra los ricos y la Autoridad?

Nada de eso se ha hecho. Afiliado ahora al movimiento orozquista­ científico­vazquista, Alanís es un perro del Capital como cualquier esbirro de Madero.

No os dejéis engañar, proletarios. El 5 de octubre de 1911, manifestamos para evitar confusiones que sólo deberían ser reconocidos como verdaderos luchadores libertarios a los que tuvieran como base de su acción revolucionaria la expropiación de la tierra y de la maquinaria de producción. Todo aquel que reconozca el derecho de propiedad privada debe ser fusilado por farsante, o, mejor, por burgués.

Compañeros: no dejéis de apuntar en vuestra lista de candidatos a la horca a Alanís, a Salazar, a Campa, a Orozco y a todos aquellos que os hablen de mejoramiento “para después del triunfo”.

 

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 88, 4 de mayo de 1912



[1] Jesús Méndez Rangel (a) Jesús María Rangel (18??-1952). Comerciante y militar. Originario del estado de Guanajuato. Emparentado políticamente con el general Trinidad García de la Cadena. El 24 de junio de 1906 organizó el club Melchor Ocampo en Waco, Texas, donde residía. La JOPLM lo nombró primer comandante de la tercera zona norte. En septiembre de ese mismo año, Rangel llegó a Brownsville, Texas, al mando de una partida de agricultores mexicanos que residían en distintos puntos de Texas, como Alvarado y Marlin en el norte, y Runge y Gonzales en el sureste. Al encontrarse resguardada la plaza de Matamoros, Tamaulipas, que pretendía tomar, se dirigió a Samfordyce, Texas, para atacar el poblado tamaulipeco de Camargo. Fue arrestado con algunos de sus hombres el 10 de octubre y salió libre en el mes de diciembre de 1906. Fue el segundo de Encarnación Díaz Guerra durante el ataque a Las Vacas, Chihuahua, en junio de 1908. Fue aprehendido en San Antonio, Texas, en agosto de 1909, y junto con Tomás Sarabia Labrada, acusado de bandolerismo. Pasó 18 meses en la penitenciaría de Leavenworth, Kansas. En mayo de 1911, organizó una brigada liberal con Eugenio Alzalde, Prisciliano y Benjamín Silva. Hecho prisionero por tropas maderistas, permaneció en la cárcel de la ciudad de México hasta 1913. Antes de regresar a los Estados Unidos viajó al estado de Morelos y se entrevistó con Emiliano Zapata. Después de una breve estancia en Los Ángeles, California, marchó a Texas. Bajo el mando de José Guerra, y con un grupo en el que se encontraban Eugenio Alzalde y el wobblie Charles Cline, intentó pasar de nuevo a territorio mexicano. El 11 de septiembre participó en un altercado con los rangers, cerca de Carrizo Spring, Texas, en el que murió un ayudante de sheriff. El grupo fue arrestado. Sentenciado a 99 años, permaneció en prisión hasta el 19 de agosto de 1926. Murió en la ciudad de México en 1952.

[2] Abraham González (1864-1913). Hacendado y político chihuahuense. Delegado de la convención antirreleccionista de 1910. Jefe de la rebelión maderista en Chihuahua, fue nombrado gobernador provisional del estado tras la celebración de los tratados de Ciudad Juárez. Se incorporó al gabinete de Francisco I. Madero como secretario de Gobernación, y se desempeñó como gobernador constitucional de su entidad natal, donde reprimió los alzamientos liberales y combatió a la rebelión orozquista. Fue depuesto de su cargo tras el golpe de estado de Victoriano Huerta. Murió asesinado por los golpistas un mes después de la muerte de Madero.