Para los que “dudan”

 

Nuestro querido maestro, el viejo camarada Pedro Kropotkin, ha dirigido a Juan Grave una carta de la que tomamos los siguientes párrafos:

Hay en el norte de México un movimiento revolucionario bastante serio entre los campesinos, que el gobierno republicano no es capaz de dominar. indígenas. Se libran de tiempo en tiempo batallas, y no es solamente Regeneración quien habla de estas batallas. Se me envían de Los Ángeles varios periódicos mexicanos, de diversas opiniones, marcándoseme los pasajes concernientes a encuentros entre las tropas del gobierno y los insurgentes, encuentros que los hay a cada momento y no siempre resultan en favor de los primeros.

Refriega sería tal vez el término más correcto para designar estos encuentros, pues la palabra “batalla” debe aplicarse a encuentros entre fuerzas más numerosas. Pero sería formarse una idea absolutamente falsa de lo que son todos los movimientos agrarios, comprendiendo en ellos los de Julio y Agosto de 1789, si no se quisiera ver que el movimiento del norte de México tiene el carácter que todas las insurrecciones campesinas han tenido siempre.

Esto me explica por qué algunos amigos están desilusionados de la revolución mexicana.

Como tantos otros amigos italianos, rusos, etcétera, etcétera, ellos han soñado probablemente con campañas garibaldinas, y no han encontrado tal cosa en México. En las planicies, en las campiñas apacibles, se desconfía (y con razón) de los extranjeros, y —de tiempo en tiempo— ya aquí, ya a veinte leguas al este o al sur o al norte de este lugar, con siete u ocho días de intervalo, otra aldea ataca a los explotadores y se apodera de la tierra. Después, veinte o treinta días más tarde, llega un destacamento de soldados del “orden” que ejecuta a los rebeldes, quema la aldea, y, en el momento en que regresa “victorioso”, cae en una emboscada de la cual no escapa sino dejando a la mitad de los soldados muertos o heridos.

He aquí lo que es un movimiento campesino… Desgraciadamente los nueve décimos (o tal vez el noventa y nueve por ciento) de los anarquistas, no conciben la revolución sino en la forma de combates en las barricadas o de expediciones triunfales garibaldinas.

Esta interesante carta viene publicada en el número de Les Temps Nouveaux, de París, del cual es gerente Juan Grave, correspondiente al 27 del pasado abril.

De tiempo en tiempo venía publicando Juan Grave remitidos de personas que se decían bien informadas de la situación en México, pero que han probado no saber ni dónde tienen las narices. Esas personas negaban la existencia del formidable movimiento económico que se está desarrollando en México, y, por lo mismo, nos hacían pasar como embaucadores.

Ahora, Juan Grave debe comprender que sus corresponsales lo engañaron.

 

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 90, 18 de mayo de 1912