Para los que “dudan”

 

Como todavía hay personas que “dudan” que existe en México un movimiento económico que, tanto por su duración como por el instinto comunista de la población rural y las prédicas y la acción de los nuestros, tiene que llegar al comunismo a pesar de los “jefes”, del Gobierno y de los políticos de todos los matices por ahogarlo en el lodazal de la legalidad, publico hoy algo de lo que la prensa burguesa de la ciudad de México trae acerca de la Revolución.

En el editorial titulado “El reparto de Tierras”, El Intransigente, del 22 de mayo, dice:

El indígena labriego ha buscado siempre en toda evolución que ante sus ojos era propuesta, dentro de todo movimiento hacia adelante para que se le pedía el concurso de su brazo, una sola esperanza, más fuerte y más convincente para él que todas las reformas políticas y todas las promesas democráticas: la esperanza de lograr el pedazo de tierra propio, la parcela suya, o lo que es lo mismo el aumento y la seguridad en el sustento, la ufanía de ser propietario, el goce de mirar en torno suyo su heredad y su cosecha.

La Prensa, en su edición de 27 de mayo, dice:

¿El pueblo mexicano es apto para la democracia? La parte culta del pueblo mexicano contesta que no, y la inmensa inculta contesta que sí, siempre que esa democracia sea socialista en los términos que definió el socialismo la propaganda del señor Madero, preparatoria de la lastimosa revolución social que nos está desarticulando en la anarquía.

El mismo periódico, en su edición del 30 de mayo, publica un estudio de la Cuestión Agraria, habla de la miseria de la población rural y de la exasperación, palabras textuales, “de un grupo considerable de las clases desheredadas”, y agrega:

Este estado de ánimo en nuestros campesinos, fue esencialmente el que utilizaron los propagandistas de la revolución de 1910; es el que ha aprovechado y sigue aprovechando Emiliano Zapata en los Estados de Morelos, Guerrero y Puebla; es el que mantiene la rebelión a pesar de las optimistas declaraciones del señor Presidente en el mensaje del primero de Abril, y será la inagotable fuente de insurrección, si el Gobierno y la Nación no se preocupan  por dar una solución inmediata al problema agrario.

Esta declaración es de grande importancia, porque ha sido dada por el Licenciado Jorge Vera Estañol, uno de los más inteligentes burgueses, en representación de la Liga de la Defensa Social.

Los habitantes de la Sierra de Juárez, estado de Oaxaca, que reconocen a Orozco como “jefe”, han lanzado un manifiesto del que El País publica una parte, en su edición de 31 de mayo. Dice el artículo tercero:

Declaramos que nos sujetamos a las resoluciones del jefe de la revolución, general Pascual Orozco, SIEMPRE QUE ÉSTAS SEAN BUENAS (con mayúsculas en el original) y en favor de la clase humilde y después de que se cumplan completamente todas las promesas hechas en favor de los pobres, será la sierra y el pueblo oaxaqueño los sostenedores del orden en el Estado.

Y como esas promesas no se cumplirán, seguirá la guerra y esos revolucionarios de la Sierra Juárez se convencerán al fin de que no hay que esperar nada de los llamados jefes, y tomarán con sus propias manos la tierra, las casas, la maquinaria de producción y los medios de transporte. Por lo que respecta a las resoluciones de Pascual Orozco, no son nada buenas, pues tienden a beneficiar al rico y a aplastar al pobre, desde el momento en que deja en pie la ley que ampara el derecho de propiedad individual, que es lo que hay que destruir, para que todo sea de todos, para que nadie carezca de nada, para que ya no haya ni pobres ni ricos.

 

Ricardo Flores Magón

Regeneración, núm. 94, 15 de junio de 1912